Antes de vender, permutar o donar cualquier objeto que heredó de sus abuelos o bisabuelos, cerciórese de que no sea una de esas piezas valiosas que buscan los coleccionistas.
Cómo saberlo? Para quienes las antigüedades son parte de su fascinación -y hasta de su ingreso económico-, identificar si una pieza tiene o no valor es algo fácil, pero para el resto de la población la tarea obliga a convertirse en todo un detective de la lupa para buscar los detalles que la hacen valiosa.
Para estos novatos, la investigadora de antigüedades Judith Miller produjo el libro Investigador de antigüedades, claves y trucos para buscar el verdadero valor que, como el título lo indica, ayuda a descubrir qué detalles dan valor a un jarrón chino, una silla, un espejo, un plato, un oso de peluche, una muñeca de porcelana o cualquier otro objeto que por décadas perteneció a la familia.
A continuación, le damos algunas claves para determinar si la antigüedad de su objeto tiene valor.
Si quiere conocer el valor de cualquier estatua femenina muy estilizada y colorida, ya sea elaborada en porcelana o bronce, fíjese si fue elaborada por alguna de las siguientes compañías:
Goldscheider. Esta casa austriaca recurrió al trabajo de artistas como Josef Lorenzl y Stefan Dakon para crear figuras de mujeres vestidas con trajes exóticos de colores vivos. El nombre de estos artistas está impreso en la base de la estatua.
Precio: de 1,200 a 3,500 dólares según la figura.
Lenci. Las figuras de esta compañía italiana son muy parecidas a unas elaboradas en Alemania, pero las Lenci se caracterizan por mostrar a mujeres muy elegantes y de mucho estilo, maquilladas con perfección y vestidas con ropa muy coordinada y efectuando algún deporte de la mujer "moderna".
Una de las claves para diferenciar las estatuas Lenci es que los colores son menos vibrantes que las hechas en Alemania.
Precio: de 2,500 a 3,500 dólares.
Rosenthal. Esta firma produjo muchas figuras de víboras durante las décadas de 1920 y 1930. Sus porcelanas son por lo general bailarinas exóticas, como es el caso de la serie The Arabian Nights.
El nombre del escultor o de la modelo aparece en la base de estas esculturas, que por general fueron elaboradas en una porcelana de color blanco crudo o con una tonalidad marfil.
Precio: de 800 a 1,200 dólares
Crown Devon. En 1930, esta firma británica produjo porcelanas a bajo costo. Las figuras art deco de esta casa fueron más que todo elaboradas por la firma Staffordshire de Fielding & Co.
La mayoría de estas piezas fue firmada por el artista que las moldeó y pintó.
Precio: de mil a 1,500 dólares.
Las cerámicas art deco de la década de 1920 se caracterizan por tener un diseño lineal limpio, con cortes geométricos y colores vivos. Dentro de esta categoría están las piezas elaboradas por los siguientes artistas y firmas:
Las inglesas Clarine Cliff y Susie Cooper; los estudios Cowan; la compañía Roseville; la artista Jean Mayodon, quien hizo también esculturas e introdujo en sus obras los cortes sobre el barro o la arcilla para darle relieve; las vasijas de Boch Freres y las piezas de la compañía Wedgwood, que contrató a artistas con diseños bastantes futuristas. También están los jarrones de la compañía Carlton y las cajas de Sevres.
Las marca de estos artistas y firmas productoras aparecen siempre en la base de la pieza.
Precio: de mil a 80 mil dólares, según la marca y particularidad del diseño y del artista.
El movimiento de las cerámicas con dibujos se originó en Inglaterra a final del siglo XIX y sus mayores exponentes son de origen británico. Sin embargo, muchos artistas y compañías estadounidenses también sobresalieron en la elaboración de este tipo de floreros de cerámica elaborados a mano y decorados con dibujos de animales, flores, árboles y ondulaciones. Dentro de ellos se encuentran:
Rookwood Pottery. Las vasijas, jarros o floreros de esta fábrica de Cincinnati, Ohio, tienen en la base el monograma (RP) y el año en que fueron elaboradas. Las piezas producidas entre 1901 y 1910 incluyen un número romano.
Precio: de siete mil a ocho mil dólares.
Roseville. Esta fábrica, ubicada en Zanesville, Ohio, comenzó su producción en 1898. Las piezas Roseville no tienen la misma calidad y costo de las Rookwood, pero se caracterizan por sus producciones de Royal Light, Eocean y Azurean.
A pesar de que el esmaltado que usó esta fábrica es un poco brillante y tiene algunos defectos de craqueo, los dibujos, diseños y tonalidades de la pieza son sofisticados.
Teco. Las piezas de la compañía Teco, de Ilinois, se caracterizan por tener un corte lineal, geométrico y con sobrerrelieve.
Martin Brothers. Estas obras se caracterizan por la combinación difusa de los colores crema, azul, amarillo, café y gris y llevan la firma en la base.
Piezas en plata
Para saber si alguna de las jarras, cafeteras, bandejas candelabros, salseras, saleros, azucareras, cigarreras, esculturas, cáliz, etc. tiene algún valor, hay que ver su terminado; arqueo de las manijas o bordes; tallado de rostros humanos, caras de animales y uniformidad de algún patrón que caracterice el diseño.
También hay que ver si tiene en la base algún monograma de una compañía y el número de la densidad de la plata.
Algunas de las piezas más valiosas son las elaboradas por Eliel Saarinen, Georg Jensen, Carl Poul Petersen, Christofle, Ettore Sottsass, Cieto Murani, Swid Powell, James Taitt, John Carter, Thomas Jeanes, Pierre Bourguignon, Marc Auguste Lebrun, Marc Jacquart, Cressand, Jean-Baptiste Claude Odiot, Omar Ramsden Birmingham y William Spratling.
Muchos candelabros de electroplata elaborados en los años 1800 y comienzos de 1900 también tienen alta cotización en el mercado de coleccionistas de antigüedades, como los de la marca victoriana Mappin Brothers.
El precio de las piezas de plata bordea los 700 dólares por las más pequeñas, hasta 20 mil dólares por las piezas más grandes como jarras y soperas.
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