En un lugar remoto del estado de Nuevo México, el gobierno estadounidense armó sus primeras bombas atómicas, las mismas que utilizaría contra dos ciudades japonesas en la Segunda Guerra Mundial.
ajo el nombre clave de Proyecto Manhattan, Estados Unidos y sus aliados iniciaron un proceso de investigación para desarrollar la primera bomba nuclear. De entre los numerosos centros destinados a ese propósito, el Laboratorio Nacional de Los Alamos, Nuevo México, fue el principal.
Desde entonces y pese a la relevancia de lo que allí se creó, las instalaciones que participaron en la construcción de la bomba no son nada imponentes.
Desde hace unos años, la Fundación del Patrimonio Atómico ha liderado un proyecto para preservar complejos históricos de la edad atómica en diferentes zonas de Estados Unidos, como en Los Alamos; Oak Ridge, Tenesí, y Hanford, Washington.
Algunas voces critican la conservación de dichas edificaciones, pero los preservadores argumentan que los restos de este programa son tan importantes como la casa de George Washington o un campo de batalla de la Guerra Civil.
En octubre, la fundación realizó una serie de actos y logró uno de sus propósitos, restaurar uno de los edificios del complejo V, donde se construyeron las primeras bombas con plutonio.
"Parece que no es mucho", dijo Cynthia Kelly, presidenta de la fundación, con sede en Washington. "Pero es lo que sucedió aquí; te transporta al pasado".
La estructura, un edificio simple parecido a un garaje, es la primera del Proyecto Manhattan que ha sido restaurada y pone de relieve la urgencia de 1943, cuando en plena guerra agruparon a varios científicos para producir armas atómicas que pudieran equilibrar la batalla contra las fuerzas de Adolf Hitler.
No se trataba de una edificación futurista sobre la cima de una meseta, tampoco contaba con equipos sofisticados. Era el lugar donde había funcionado una escuela que fue expropiada por el gobierno.
Hasta la llegada de los preservadores, este edificio tipo garaje era una de las estructuras del Proyecto Manhattan que iban a ser demolidas como parte de una reestructuración del Laboratorio. En 2000, el gigantesco incendio de Cerro Grande destruyó todas las edificaciones, exceptuando la de la meseta.
El edificio, que según Kelly costó un millón de dólares para restaurar, no está accesible al público y se encuentra protegido por rejas de seguridad. En las ceremonias de reunión que hubo en octubre sólo se pudo acceder por invitación.
Kelly ha expresado sus deseos de que eventualmente todo el mundo pueda visitar este complejo. "Hay que tener una perspectiva a largo plazo", indicó sin decir cuándo podría producirse.
El activista antinuclear Greg Mello, director del Grupo de Estudio de Los Alamos, criticó la celebración que hubo durante los actos de octubre, que incluyeron guías en autobús, una recepción, un banquete y un simposio con artistas y escritores titulado: "El Legado del Proyecto Manhattan: Creatividad en la Ciencia y las Artes".
"No muestran ese tono de lamento y remordimiento" que debería tener cualquier conmemoración que desencadenó el bombardeo de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki", dijo Mello.
"El legado es el temor y los enormes esfuerzos nacionales dedicados a las armas de destrucción masiva. Hoy seguimos con eso", agregó.
La financiación del edificio contó con 700.000 dólares de ayuda del gobierno federal, mediante su programa de "Salvemos los Tesoros de Estados Unidos". Ese dinero también va destinado a la restauración de otras instalaciones en Los Alamos.
La primera prueba atómica exitosa se realizó el 16 de julio de 1945 en el desierto de Alamogordo, en Nuevo México, con la bomba "Trinity". El 6 de agosto, Estados Unidos lanzó la "Little Boy" sobre Hiroshima y el 9 de agosto la "Fat Man" sobre Nagasaki.
El Proyecto Manhattan nació en 1939, pero conforme avanzó la guerra se invirtieron cantidades millonarias, con la ayuda de Canadá y Gran Bretaña.
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Pues eso, que seguimos celbrando la capacidad humana de destruirse a sí misma, luego algunos gobiernos, mientras celebran por un lado su capacidad destructiva, por el otro se hacen los moralistas tratando de dictar clases de democracia a países que pretenden desarrollar lo mismo que ellos atesoran tanto. ¡Qué mundo en el que vivimos!
solo les falto hacerle una placa conmemorativa felicitando al presidente que autorizo lanzarla sobre hiroshima y nagasaki...asesinos y todavía tienen la desfachatez de conmemorarlo.
Una Aberración que indigna hasta los que nacieron posterior a su creación. Estamos hablando de algo que puede acabar con la raza humana. ESTADOS UNIDOS es la gran ramera de la que habla el apocalipsis