Álvaro Neil, conocido como el Biciclown, payaso español que recorre el mundo en bicicleta desde noviembre de 2004, cumplirá el próximo 19 de noviembre el sexto año consecutivo de su misión, que consiste en "distribuir sonrisas por el mundo y contribuir a que la gente sea más feliz".
l Biciclown, de 43 años, cumplió hoy jueves su 2.176 día de viaje por el mundo en bicicleta, que comenzó el 19 de noviembre de 2004 en la plaza de Oviedo, en la provincia española de Asturias, con la intención de recorrer el mundo en 80 meses como parte de su proyecto Miles Of Smiles Around the World (MOSAW o "kilómetros de sonrisas alrededor del mundo").
Hasta la fecha, el Biciclown ha recorrido 84.517 kilómetros de 60 países y ha ofrecido 55 espectáculos gratuitos de payasadas, magia, malabares y acrobacia ante 18.000 espectadores en campos de refugiados, prisiones, orfanatos y hospitales.
En una entrevista exclusiva con Xinhua, Neil anunció que pasará los próximos tres meses en China para escribir su cuarto libro, en el que relatará sus viajes de los últimos tres años por Oriente Medio y gran parte de Asia.
"Desafortunadamente, todavía no he tenido la oportunidad de actuar en China", lamentó el Bicilown.
Neil puso pie en China por primera vez en 2008 al cruzar de Kirguizistán a Pakistán y regresó hace cinco meses, esta vez desde Laos. Desde entonces ha pedaleado ya más de 2.200 kilómetros.
La aventura del Biciclown comenzó en octubre de 2001 cuando lanzó su proyecto "Kilómetros de Sonrisas", que le llevó a Sudamérica y para el que renunció a su trabajo como abogado en una notaría en Madrid.
"Cuando concluyó este proyecto en mayo de 2003 decidí que aquello era poco, que quería dar una vuelta del mundo", narró Neil, firme en hacer realidad su sueño y satisfecho tanto con los momentos "amargos" como con los "dulces", vividos durante su viaje.
Momentos amargos como las siete ocasiones en las que estuvo a punto de morir, por una malaria cerebral en Nigeria, un grave accidente de tráfico en Turquía y un encuentro con una serpiente venenosa black mamba en Tanzania, entre otros.
"Curiosamente, los momentos difíciles se olvidan", comentó el asturiano y recordó experiencias esperanzadoras, como cuando la gente "ayuda mucho a cambio de nada".
Su intención es "despertar la ilusión y transmitir la alegría de la vida con sonrisas" y afirmó que mediante sus aventuras publicadas en su página web www.biciclown.com ha motivado a otros a hacer realidad sus sueños.
Neil regresó hoy a Shanghai para seguir escribiendo su libro, tras haber ofrecido el martes una conferencia en el Instituto Cervantes en Beijing, donde compartió sus experiencias vividas con unas noventa personas presentes. El Biciclown dará otras dos conferencias el 18 de noviembre en Shanghai y más adelante en Guangzhou, capital de la provincia meridional de Guangdong.
"He encontrado lugares muy bonitos para vivir, pero mi destino es el camino. No puedes pedirle a un pájaro que se quede siempre en un mismo árbol", indicó el Biciclown, autodefiniéndose como "nómada".
"Mi bicicleta es parte de mi vida, me abre las puertas. Cuando no está conmigo es como si me hubiesen amputado un brazo", dijo Neil, refiriéndose a su tercera bicicleta, bautizada "Karma" por un monje de Bután y que se ha quedado en Shanghai durante su visita a Beijing.
Después de terminar el libro, el Biciclown proseguirá su viaje por la República de Corea, Japón y Oceanía y de ahí a América y Europa, un viaje que, según se calcula, durará otros siete años.
Concluirá su aventura en el mismo lugar de inicio, su España
natal, que considera que para entonces será "otro nuevo país
por descubrir", ya que durante su ausencia habrá experimentado
muchos cambios.
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