Tras un profundo estudio realizado por expertos se llegó a la conclusión de que a las grandes obras de arte le faltaban patitos de goma.
n sitio de Internet realizó un
invalorable aporte al arte. Si los grandes maestros de la pintura
estuvieron cerca de la perfección, ahora su legado está
completo.
Observemos esta magnífica escena de W.F. Yeames. Resulta evidente
que estos niños están siendo regañados e interrogados. Inclusive
con colaboración policial y con la mirada aterradora de ese señor
con sombrero y cara de querer prenderle fuego a alguna brujita.
Hasta hoy no se sabía por qué los regañaban. Ahora en cambio es
evidente que han sorprendido al bandido del pijama azul jugando con
un patito de goma.
Si hay algo que le hacía falta a este clásico de Botticelli era un
patito de goma que escondiera mejor las partes nobles de algunos
personajes. Observen arriba a la izquierda del cuadro cómo sopla
ese señor a ver si a la señorita se le cae el patito.
Y por último: observen cómo esta habitación deja de ser el tortuoso
rincón de una vida sin reposo ni solaz para transformarse en el
cuarto de un niño amoroso al que no le sobra ninguna oreja.
En fin... redescubra el arte de la mano de los grandes maestros en
las páginas de With
extra duck.
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