El japonés Takeru Kobayashi dejó a todos asombrados al vencer por sexto año consecutivo el singular concurso de comedores de perros calientes, al ingerir casi 54 de ellos en 12 minutos, en lo que supone un nuevo récord.
sta original competición, de gran tradición y popularidad, tuvo lugar el martes, como cada año, en el paseo marítimo de Coney Island, en Nueva York, y fue incluso retransmitida por la cadena deportiva ESPN.
El japonés, de 27 años y apenas 65 kilos, no defraudó a sus
seguidores, ya que logró tragar exactamente 53 salchichas y 3/4,
con lo que batió su propio récord establecido hace dos años, cuando
se comió 53 perros calientes y medio.
Kobayashi se ha convertido en todo un campeón en este tipo de
competiciones, pues en entre sus grandes logros está el haber
comido ocho kilos de sesos de ternera de una sentada, lo que le
valió un premio de 25.000 dólares.
El triunfo del japonés supuso, por tanto, un nuevo fracaso para el
californiano Joey Chestnut, de casi 105 kilogramos de peso y 1,90
de estatura, que había puesto todo su empeño para devolver a su
país el "cinturón mostaza", y que de nuevo quedó segundo,
con 52 perros calientes.
Chesnut prometía ser un duro contrincante, pues en su currículum
figuran algunos hitos, pues ha sido capaz de comerse 32 sandwiches
de queso en diez minutos, 2,5 kilogramos de costillas de cerdo en
doce o 173 "alitas de pollo" en media hora.
Hoy, Chestnut se entregó a la competición con empeño, tragando
ruidosamente los "hot-dogs", con la garganta hinchada y
la cara enrojecida, pero no pudo hacer nada para superar el
metódico sistema del japonés, que fue ingiriendo sus perros
calientes uno a uno, sin pausa, y en ocasiones sumergiéndolos antes
en líquidos.
"Definitivamente puedo batir de nuevo el récord", apuntó
el japonés tras su victoria, confiado en que la volverá a repetir
el próximo año.
Al "cinturón mostaza" aspiraban otros duros
contendientes, como la pequeña Sonya Thomas, "La Viuda
Negra", de 45 kilos, y que en una ocasión se comió 65 huevos
duros en seis minutos y medio, así como los grandullones Eric
"Tierra Peligrosa" Booker, un conductor de metro
neoyorquino de 180 kilos, y William "El Refrigerador"
Perry, un ex jugador de la liga de fútbol americano.
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Chestnut...menudo nombre, desde luego le viene como anillo al dedo para estos consursos...debió de ser que sus padres le vieron futuro en esto de devorar.
Un saludo!
El mismo japonés se tragó cuarenta porongos