Si les preguntamos a las mujeres si son más emotivas e intuitivas que los hombres, la mayoría coincidirá en que, efectivamente, tienen más capacidad para expresar amor, alegría, cariño y afecto.
studios neurológicos indican que las mujeres tienen más interconexiones entre los dos hemisferios del cerebro, lo que les permite sentir más profundamente cada asunto que dicen y hacen.
La capacidad de expresión verbal es también más desatacada, lo que les permite pensar y hablar de sus emociones más intensamente que el hombre, como también las lleva a obsesionarse con un tema no resuelto.
Con menos interconexiones entre los hemisferios, el hombre puede distanciarse de sus emociones, no hablar de ellas, pero actuar de acuerdo con lo que siente.
Así como estas interconexiones permiten un contacto más íntimo con la vida emocional, la capacidad intuitiva está más desarrollada en las mujeres, aunque también es legítima en algunos hombres.
En la mujer se ha notado que su capacidad intuitiva está relacionada con los cambios hormonales, ya que varía con los días del mes, embarazo, posparto y menopausia. Más interesante aún es que existe una capacidad especial en aquellas personas que han crecido en una familia con problemas, ya que han desarrollado más el sentido para detectar los cambios emocionales del ambiente, cuestión necesaria para protegerse de la negatividad que las rodeaba. Éste es el caso típico de quien entra en una habitación y puede darse cuenta que algo no está bien sin siquiera todavía saludar.
Así como la sociedad ha impuesto estigmas opuestos a la misma capacidad de la mujer, ella puede decidir qué hacer con sus emociones: perderse en ellas o canalizarlas en su propio beneficio. Es decir, en lugar de recibir las emociones indiscriminadamente y responder a ellas, la mujer puede detectarlas y dirigirlas.
Para reconocer las emociones, es necesario prestar atención a los síntomas que el cuerpo comunica. Esto significa mirarnos al espejo por fuera y por dentro, observar cómo reaccionamos, nuestra expresión verbal y corporal, los cambios de humor y sus motivos, la forma en que hablamos, cómo el cuerpo se acelera o desacelera, el tono de voz y también prestar atención a los pequeños dolorcitos o enfermedades que nos comunican algo.
Los famosos dolores de cabeza a la hora de la intimidad de la pareja tienen también su fundamento, pero no podemos ser sencillamente críticos. Ellos no quieren decir necesariamente rechazo, pero pueden reflejar un estado de ánimo que merece atención.
A veces esta tarea no es tan sencilla, porque existen emociones contradictorias. La sabiduría de la intuición radica en reconocerlas aun cuando sean contradictorias; para ello, la mujer está posiblemente más preparada neurológicamente, pero entrenada a ser más crítica consigo misma, mientras que el hombre requiere más trabajo, pero se otorga la libertad de no ser condenado por sus emociones.
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Es interesante el artículo, porque explica científicamente el sexto sentido que los hombres dicen que tiene la mujer, y que en realidad es cierto. La mujer aprende a ver mas alla de lo que realmente se ve en su vida cotidiana y de los demás.
Tal como se dice en el principito: "Las cosas más reales, son las que menos podemos ver". Para que piensen.
Muy interesante el articulo, aunque ya ha sido tratado innumerables veses, por diversos autores, sin embargo es necesario indicar que todos los seres humanos, no somos exclusivamente masculinos o femeninos, todos si tenemos algo de ambos generos dentro de nosotros mismos, en algunos se acentua mas que en otros, de alli, la gran gama de casos que se puede observar a nuestro alrededor.