Nigel Short, ex finalista del campeonato mundial, dice que el ajedrez tiene un gran futuro en la era digital, aunque cree que su organismo gobernante no está capitalizando el entusiasmo primario por el antiguo juego.
"El ajedrez es el deporte mental más absoluto, e Internet fue hecho para el ajedrez", dice Short, sentado en un café de Atenas rodeado por griegos que juegan al backgammon. "Veo un buen futuro para el deporte que podría convertirlo en muy importante".
Actualmente en el puesto número 30 del mundo y viviendo en Grecia con su esposa y dos hijos, Short acusó a la Federación Mundial de Ajedrez de administrar mal el juego y no lograr atraer patrocinadores.
"El año que viene la gente va a jugar al ajedrez en sus teléfonos móviles (...) pero la Federación no está a la altura de las circunstancias para lograrlo. No tienen ninguna habilidad comercial para promocionar el ajedrez y no han logrando aprovechar auspicios a largo plazo", dijo.
"La directiva de la Federación no está detrás del dinero y estoy seguro de que el dinero está, porque hay cientos de millones de jugadores de ajedrez en todo el mundo", añadió
MILLONES DE HOGARES
Short dijo que habiendo tableros de ajedrez en millones de hogares y con las potencias de India y China abriendo nuevos mercados, la Federación se contentaba con mantener el 'statu quo', más que de buscar agresivamente el atraer fondos.
"Si el ajedrez continúa siendo administrado de una forma aficionada habrá una seria oposición en las elecciones de la Federación el año que viene", dijo. "Ya hay una oposición seria por lo importante del descontento".
Cuando jugó contra Kasparov en 1993, era el primer ajedrecista no soviético o no ruso en llegar a la final desde que el estadounidense Bobby Fisher derrotó al campeón Boris Spassky en 1972.
Por estos días, Short, de 40 años, secretario general de la Asociación de Ajedrez de la Commonwealth (Mancomunidad Británica), disfruta de su tiempo alejado de las competiciones y escribiendo sobre el deporte o entrenando a jugadores jóvenes.
Escribe una columna sobre ajedrez para el periódico británico The Guardian, después de un período de 10 años escribiendo para el Daily Telegraph.
"Actualmente soy el jugador número uno del mundo con más de 40 años", dice sonriendo. "Estoy de hecho llegando gradualmente al final de mis días activos, pero quiero continuar jugando en competiciones, entrenando y escribiendo sobre ajedrez".
Short, quien estaba ubicado en el tercer puesto en el año 1989, dijo que el juego hoy en día es más rápido y con más demanda física.
"El ajedrez demanda ahora más físico de lo que puede parecer y durante ciertos momentos clave el ritmo de tu corazón puede duplicarse. El ajedrez no sólo es un juego mental sino una cuestión de rendimiento bajo presión, como hacer un examen", afirma.
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Acerca de los juegos adaptados a la era digital en Internet; el Go ha logrado articular redes de juegos mejor; aunque en inteligencia artificial los progresos en ajedrez han sido mayores.
El problema está en que la federación internacional de ajedrez no ha tenido imagniación e interés en cuanto a las posibilidades para este juego en Internet; por lo cual su reinado como principal juego de estrategia está comprometido seriamente y pierde progresivamente interés público.