Es necesario. Hay que cuidarse siempre. Por amor, por placer, por dinero, ocasionalmente, o como sea que se caratule la relación amorosa que nos encuentre realizando uno de los rituales más antiguos de la historia de la humanidad.
, más allá de que sea un consejo que la mayoría ya conoce, nunca está de más repetirlo. Sobre todo teniendo en cuenta las cifras con que el sida nos castiga. Algo así debe haber pensado Adriana Bertini, una artista residente en San Pablo, Brasil, que comenzó con un particular proyecto artístico que recurre a preservativos que no pasaron los controles de calidad de las industrias o que se vencieron para realizar sus obras de arte.
Entre sus creaciones, hay marcos, esculturas y coloridos vestidos
femeninos que buscan elevar la conciencia e invitar a una
reflexionar acerca del condón. Así lo explica la Dra. Loris Graldi Rampazzo desde la página de
la artista: "Adriana Bertini ofrece una mirada diferente y
poética para un material que, de cierta forma, es tratado con
algunos preconceptos a pesar de ser tan necesario en la
actualidad.
Percibimos que su aprovechamiento artístico promueve la reflexión. Los preservativos están delante de nosotros transformados en un objeto sensual cuyo pulso energético es tan vivo como el fuego".
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