Ansiosa por empezar a educar y estimular a su bebé, una embarazada envió un mensaje electrónico pidiendo información a Sallie Han, antropóloga estadounidense que se dedica a estudiar lo que llama el "lenguaje del vientre", fenómeno mediante el cual los futuros padres hablan con sus hijos antes de que éstos nazcan.
os defensores de este método aseguran que leer libros y poner música a un feto le da a éste una ventaja educacional. La mujer que envió el e-mail quería saber específicamente cómo "sacar el máximo provecho" al tiempo que su bebé pasaría en el vientre materno.
Cada vez más padres se ven presionados a hablar con sus hijos sobre drogas, sexo, guerra y muerte. Se les anima a que hablen con ellos en un lenguaje adulto, aun cuando son niños, de modo que puedan desarrollar su autoestima y abrir su mente. Pero cada vez más a menudo, al menos en EE.UU., estas charlas comienzan momentos después de la concepción.
Tiendas y almacenes en EE.UU. experimentan un auge de complejos dispositivos que ayudan a los padres a comunicarse con sus bebés en el vientre. Está, por ejemplo, el BabyPlus Prenatal Education System, que se vende en ese país en US$150 y brinda al bebé un "curso" sobre sonidos rítmicos. Otro, el WombSong Prenatal Sound System (US$50) permite a los padres hablar con sus bebés por medio de un micrófono.
En California, un médico comenzó un programa llamado "Universidad Prenatal", donde los padres siguen un regimen de conversaciones para estimular a sus fetos. Pero además de cursos y aparatos, hay más libros y CD que insisten en que es posible enriquecer la inteligencia de un feto.
Todo esto es una novedad para Anthony DeCasper, psicólogo de la University of North Carolina en Greensboro cuya investigación impulsó la creación del movimiento del lenguaje del vientre.
En los 80, DeCasper comenzó una serie de estudios que demostraron que los bebés que están en el útero oyen y reconocen la voz de sus madres.
Pero muchos han exagerado los resultados de su trabajo y lo han usado para recomendar dispositivos de "educación prenatal" y "estímulo del feto". Su opinión sobre este movimiento es clara: "No lo hará ni más listo, ni más sano ni mejor", dice.
En círculos científicos, los estudios que argumentan lo contrario aún desatan mucha controversia. En otros países incluso hacen burla sobre la obsesión de los estadounidenses por hablar a sus fetos.
DeCasper incluso teme que los aparatos para hablar a los fetos puedan, de hecho, dañar el oído de éstos. Además, se pregunta si los padres de familia que hablan con sus bebés creerán que han fallado si estos, al crecer, resultan ser chicos promedio.
"Lo irónico es que uno no tiene que hablar con el feto para exponerlo al lenguaje", afirma el psicólogo. "En el curso normal de la vida cotidiana [cuando uno habla con el cónyuge o con otras personas] los sonidos del habla llegan a su bebé". Pero aunque la madre cante o dé las gracias al cartero, "el bebé nunca va a entender la diferencia", agrega.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
olvide poner mi correo soy la persona que asiste a las clases de zumba(baile)vargaseileen24@yahoo.com grasias