En Hollywood, como sabemos, abundan las leyendas de todo tipo. Y entre ellas ocupan un lugar muy voluminoso aquellas que tienen que ver con el aparato genital de los intérpretes masculinos. Algunas de ellas, por otra parte, acaban comprobándose con el tiempo, a veces para desgracia de sus protagonistas: véase el caso de Woody Harrelson, acusado durante una entrevista en la red social Reddit de haber dejado deshecha en lágrimas a una chica tras su baile de graduación. ¿Por su poca maña en las artes del amor? No: porque el desagradecido de Woody, que afirmaba acordarse de la muchacha pero desmentía el acto sexual, no la llamó tras el incidente.
En un mundo donde las cirugías plásticas y los procedimientos de embellecimiento son cosa de todos los días, nada parece sorprendernos. Sin embargo, nuevamente desde oriente nos llega un caso que supera lo conocido: una joven invirtió 136.000 dólares en operaciones estéticas para transformar su cara y calcar las facciones de un personaje de animé.