Varios casos de brutalidad policial capturados en vídeo con teléfonos móviles y luego difundidos por internet han escandalizado recientemente a Grecia, obligando a las autoridades a reaccionar ante un fenómeno que ha saltado a la luz pública.
l caso más grave ocurrió el 16 de junio cuando apareció en la Red un vídeo que mostraba a dos jóvenes inmigrantes aterrorizados, golpeados y forzados a abofetearse mutuamente durante largos minutos.
El vídeo fue captado por un funcionario y circuló durante un año en el seno de la policía griega antes de aterrizar en internet.
Días más tarde, un vídeo mostraba a un inmigrante asiático fuertemente golpeado por policías y fue difundido en la cadena de televisión Alpha, mientras que el diario To Vima revelaba la existencia de otro vídeo que mostraba a prostitutas obligadas a hacer un 'strip-tease' para evitar ser detenidas.
En los dos casos, estas imágenes habían sido también rodadas por policías.
Ante las preguntas que le dirigieron en el Parlamento, el ministro griego del Orden Público, Vyron Polydoras, prometió castigar a los autores de tales actos afirmando que se trataba de casos aislados.
"Nuestra policía está entre las mejores del mundo (...) Es una fuerza que agrupa a 55.000 personas. ¿Qué unidad de ese tamaño no cuenta con delincuentes?", consideró.
En el caso del primer vídeo, siete policías fueron procesados por actos violentos y cinco de ellos fueron suspendidos de su cargo, entre ellos el jefe de la comisaría de Omonia, barrio del centro de Atenas donde tuvieron lugar los hechos.
Pero en Grecia esta serie de incidentes ilustra un fenómeno que las organizaciones de Derechos Humanos denuncian regularmente y que ha valido al país numerosas condenas ante las instancias internacionales.
"Las leyes existen (contra este tipo de actuaciones) pero no son puestas en práctica", lamentó en una entrevista concedida a AFP Anna Botsoglou, portavoz de la rama griega de Amnistía Internacional (AI).
"Esta impunidad crea una mentalidad que implica que los policías piensen no solamente que las palizas son normales, sino que también es normal grabarlas. No se sienten en peligro", prosigue.
Dimitris Levandis, responsable de la rama griega de SOS Racismo, considera que los policías solamente han recibido un entrenamiento mínimo sobre la forma de tratar a los inmigrantes clandestinos o a las víctimas de esclavitud sexual.
"La policía les considera a menudo como personas débiles sobre las cuales pueden ejercer la violencia, hayan o no cometido delitos (...) Ellos no actuarían jamás así con jóvenes de buenas familias", estima.
El 21 de junio, la Corte Europea de los Derechos del Hombre (CEDH) condenaba a Grecia por "violación del derecho a la vida" tras las severas heridas inflingidas a un hombre que quedó inválido por un disparo que le hizo un policía en 1998.
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