¿Cuáles son los límites de una investigación periodística? ¿Hasta dónde puede o debe llegar un periodista para obtener una primicia? ¿Pagaría por información? Estas son algunas de las preguntas que PERFIL realizó a reconocidos periodistas de investigación de la escena mediática actual para analizar y cuestionar el rol que juega el pago de sobornos en los trabajos de investigación.
ecordemos que el gerente de Noticias de Telefe, Francisco "Paco" Mármol, denunció días atrás un supuesto pago de parte de los directivos de Telenoche para obtener una primicia. En sus propias palabras, Mármol expresó a través de Twitter que "en Telefe noticias hay una norma: NO se paga por una nota. No se paga a entrevistados. El periodismo no puede ni debe prostituirse así". Al parecer, Telenoche consiguó la nota con Juan Burgueño, ex futuro marido de Silvia Luna (la homicida de Carola Bruzzoni) antes que Telefe por el mencionado resarcimiento económico. Ese hecho desató polémica y puso el soborno en el centro de la escena mediática.
Por su parte, PERFIL consultó a reconocidos periodistas de investigación para conocer la postura al respecto. Hubo una respuesta que resultó unánime: ninguno pagaría por información, aunque muchos confiesan que recibieron propuestas de dinero por publicar o silenciar ciertos datos.
"En Argentina los medios no tienen códigos." "La información debe conseguirse por el esfuerzo del periodista y no por su bolsillo", dice a PERFIL el editor de Política de Clarín, Daniel Santoro, quien asegura que nunca pagó para obtener información y considera que uno de los mayores riesgo es que "aparezca una cola de informantes para vender datos". Lo detalla: "Sobre todo, los datos del Estado, que pertenecen a todos los ciudadanos. Ahora acepto que hay extremos -continúa Santoro-, ¿qué pasa si alguien te pide plata por la lista de desaparecidos de la dictadura? En este caso, la lista para llegar a una verdad es más importante que los principios". Santoro sostiene, además, que los límites éticos del periodista son que "en la vida privada de las personas no podemos meternos. Sólo debe interesarnos la cosa pública. El problema es que en la Argentina los medios no tienen códigos de ética o los que los que tienen (excepto La Voz del Interior) están desactualizados. Entonces, los límites,como no están escritos, son como decía Groucho Marx: 'Tengo éstos y si no le gustan, puedo cambiarlos'. Por eso es muy importante el Código de Etica de Fopea, que suscribimos 300 periodistas de distintos medios".
"A diario me ofrecen videos exclusivos por plata." Miriam Lewin, periodista de investigación de Telenoche, dice a PERFIL que "es inaceptable pagar por información" y que "en mi experiencia, en el noticiero nunca se le pagó a nadie". "Es cuestinable sólo en algunos casos puntuales -explica Lewin haciendo referencia al pago-, como por ejemplo, cuando la información proviene de gente muy humilde. Hablo de una ayuda voluntaria, sea plata, comida o ropa, pero nunca como la condición previa para dar una nota." Con más de veinte años de profesión, cuenta que recibió repetidos ofrecimientos de plata por decir o silenciar información. "Hoy en día, cuando me dicen 'tengo un video exclusivo, pero esto sale plata', enseguida les digo que no pagamos por información, que si quiere podemos hacerlo circular y hacerlo público, pero no a cambio de dinero. Es que en el momento en que la plata entra en juego, deja de tratarse de periodismo para convertirse en una operación de prensa a favor de un político o de una empresa."
"El perfume de la transacción se huele de lejos".."No soy partidario de pagar por información ni para que me den una nota -dice a PERFIL Luis Majul, periodista y dueño de La Cornisa Producciones-. Los que hace años trabajamos en esto nos damos cuenta cuando una nota ha sido pagada. Se huele de lejos el perfume de la transacción. Y tarde o temprano, el resultado termina perjudicando al producto." Hace una pausa para recordar una anécdota y la comparte: "No hace mucho -retoma Majul-, un abogado hizo a nuestros productores una propuesta: darnos una exclusiva del espía Ciro James a cambio de dinero. Los productores de La Cornisa TV no llegaron ni a preguntar de cuánto dinero se trataba. Vale recordar que James está preso desde hace varios meses. Les pedí que le dijeran al intermediario que no sólo nos parecía improcedente el pedido, sino patético. Les pedí además a mis productores que le dijeran que para mí, a partir de ese momento, su testimonio tenía menos valor. Así es como pienso sobre pagar por información o para conseguir una entrevista." Y compara: "En el periodismo de investigación pasa lo mismo que con el pago a los artistas. Los productores sienten el derecho de pedirle que 'diga' o 'haga' cualquier cosa. Y, al cobrar, los informantes o los personajes tienden a vender pescado podrido, o decir y hacer cualquier cosa, para complacer a quien les pagó. Por suerte, el periodismo de investigación, cuando es serio, puede prescindir de pagar información o reportajes.
De otra manera, el periodismo de investigación más exitoso sería siempre el que trabaje dentro de una organización periodística con más recursos".
"Pagar por una primicia es bastardear tu laburo." "Una vez que pagás por información nunca más vas a conseguir un dato por investigación propia, porque siempre te van a pedir una contraprestación a cargo", responde a PERFILl el periodista deportivo especializado en barrabravas del diario Olé, Gustavo Grabia, respecto a los riesgos de pagar por conseguir primicias. "Más allá de eso, no veo cuál es el mérito de pagar por tener una información -subraya Grabia-. Quizá puedas tener una primicia, pero a costa de bastardear tu profesión y tu propio laburo. Igual, yo lo veo desde una clásica formación periodística. En el caso de los medios audiovisuales, más enfocados al show, pueden tener otra lógica que yo no comparto, pero que parece ser habitual en la televisión. Lo que sí puedo afirmar es que yo no pagaría ni acepto que me paguen por información bajo ningún concepto." Recibió ofrecimientos de todo tipo y color: "Recuerdo dos casos que me ofrecieron por plata y, como dije que no, fueron a otros medios (uno gráfico y otro audiovisual). Eran notas tan condicionadas por el pago que terminaron siendo un fantoche. Después vinieron a hacerlas gratis conmigo, porque la movida les había salido para atrás y la repercusión había sido 'qué papelón'. Yo no pago, pero ofrezco credibilidad y ecuanimidad. Y eso, siempre da repercusión, aunque las preguntas sean perjudiciales para el entrevistado".
Entre los límites éticos que deberían tener los periodistas de investigación -y en general- menciona entre los primeros: "No pagar por información y no hacer notas condicionadas ( te doy la primicia, pero, a cambio, me dejás bien parado). Pero no son límites para el periodista de información, deberían serlo para todos los periodistas".
"Es inaceptable pagar por una información"
Andrés D'Alessandro, el director ejecutivo del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), detalla la postura desde el organismo frente al pago de dinero y recuerda, en particular, el caso del "arrepentido" Mario Pontaquarto en el tema de las coimas en el Senado, y su particular acuerdo con la desaparecida revista TXT. Este es su testimonio:
"Es inaceptable desde todo punto de vista para el ejercicio profesional del periodismo que se pague por la obtención de una información, sea o no una primicia. De suceder, se estaría violando uno de los preceptos éticos básicos del trabajo periodístico, y una falta gravísima cometida por un medio o un periodista. Si bien no existen en todos los medios códigos deontológicos de ética, sí existen lineamientos éticos o parámetros asumidos como valores profesionales en Argentina y en el mundo. Como es el caso -por ejemplo- del Código de Etica de Fopea, que es de cumplimiento obligatorio por parte de nuestros asociados, y que también funciona como ejemplo de buenas prácticas para el resto de los colegas. Allí, se señala en el punto 23 que: 'Los periodistas no deben pagar por información'. Sería peligroso que este tipo de prácticas se generalizaran, ya que de esa manera la búsqueda informativa se estaría tornando en una puja económica y no en el rigor y los valores que deben regir el ejercicio profesional. Allí estaríamos hablando de otra cosa, no de periodismo. Quizás las lógicas de producción audiovisuales trastoquen el tema de los valores y confundan un poco las cosas, buscando velocidad e impacto (la lógica de la primicia) por encima de veracidad y rigor profesional. Pero reitero: no es periodismo. Hay situaciones polémicas que se han dado en nuestro país, como fue el caso de la extinguida revista TXT, que pagó una serie de gastos para la seguridad de la familia del arrepentido en el caso de las coimas en el Senado, Mario Pontaquarto, a cambio de una entrevista exclusiva. En ese caso, más allá de si estuvo bien o no el pago (todavía se sigue debatiendo el asunto), la revista aclaró a sus lectores las condiciones del acuerdo con el entrevistado. Eso que hicieron fue correcto, aclarar los métodos que se utilizan para obtener información: merecen ser conocidos por el público. Lo mismo sucede (o debería suceder) cuando un periodista obtiene una entrevista con un prófugo de la Justicia."
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