El espectador británico parece reacio a los cambios. La BBC, inmersa en un proceso de renovación de su plantilla, puede dar fe de ello. A la cadena pública ya han llegado alrededor de 2.000 quejas por parte del público criticando alguna de las sustituciones de sus presentadores de más edad por otros más jóvenes en los programas más populares.
ste hecho se ejemplifica con Arlene Phillips, de 66 años, jurado de un concurso de danza, que ha sido sustituida por una cantante pop de sólo 30.
El caso de Philips no se queda aislado, ya que las periodistas Moira Stuart, de 59 años, y Anna Ford, de 65, han acusado a la BBC de discriminarlas.
La propia vicepresidenta del gobernante Partido Laborista y ministra para la Igualdad, Harriet Harman, creyó oportuno intervenir la semana pasada en la Cámara de los Comunes para reclamar la vuelta de esas mujeres a la pequeña pantalla.
Algunas de las protestas también se reciben desde el interior de la cadena. La veterana periodista Jake Bakewell, de 76 años, entregó una carta de protesta al director general de la emisora, Mark Thompson, según informa el diario 'The Daily Telegraph'.
La periodista se queja de que 'no salen en televisión mujeres de cabellos canos, igual que vemos a hombres. Es como si hubiesen desaparecido totalmente'. Bakewell también señala que 'la televisión tiene una enorme influencia y la ausencia de mujeres de cierta edad es dañina. Se da la impresión a las mujeres de que tendrían que teñirse el pelo si quieren aparecer'.
Una alta ejecutiva de la emisora pública ha sido también criticada por referirse a los presentadores veteranos, en este caso hombres, como 'silverbacks' (espaldas plateadas), término que se utiliza para describir a los gorilas maduros.
Por otro lado, la responsable de los documentales de la BBC, Emma Swanin, ha explicado que la emisora quiere más programas para los jóvenes y puso el ejemplo de una nueva serie dedicada a las artes presentada por un joven y no 'uno de esas espaldas plateadas'.
Según el ex líder del Partido Demócrata Liberal Sir Menzies Campbell, de 68 años, las palabras de Swanin reflejan una cultura superficial de obsesión por la juventud que parece marcar últimamente a la BBC.
Para Campbell, si la cadena gozase de más personas de mayor edad no se habrán producido escándalos como el protagonizado recientemente por dos de los presentadores mejor pagados, que se burlaron de un viejo actor en público y uno de ellos alardeó de haberse acostado con su nieta.
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es bastante creible y no es nuevo, pasa en todo tipo de trabajos, se sustituye las piezas viejas por jovenes, así es como nos tratan a las mujeres como a piezas, hay que luchar contra este tipo de discriminación, ¿que se habran creido?, pero hay que empezar por no luchar entre nosotros y ser un poco más inteligentes, gastamos demasiada energia en gustar a los demás, mientras no cambiemos nuestras referencias no cambiaremos nada
Jovencitas se ven en todas partes, es una pena que por cuestiones de uso de imagen se vean menos maduritas ahora.
Aparte de las jovencitas, me gustan las maduritas porque son más interesantes y con el encanto particular que les dá la edad. Las maduritas tienen sus derechos y su corazoncito también.