1. Jay Leno y NBC
Hace exactamente un año en
Estados Unidos todos se preguntaban cómo respondería la audiencia,
los anunciantes y los asociados ante la intención de pasar a Jay
Leno a las 10 de la noche. Un mes después, la NBC decidió dar
marcha atrás al proyecto. Pronto, a medida que los asociados se
indignaban, la NBC se convirtió en el malo de la película, a la vez
que era el hazmerreír de todos, algo demasiado duro para la única
cadena dispuesta a experimentar introduciendo cambios en su prime
time.
. El logo de Gap
Nadie se imaginaba la
cantidad de fans acérrimos que tenía Gap hasta que la marca decidió
cambiar su logo. El motivo anterior era un clásico para muchos y
cuando Gap decidió cambiarlo se tomó como un escándalo muy por
encima de lo razonable. Probablemente Gap se convirtió en uno de
los pocos anunciantes capaces de ceder ante la presión del público
en los social media.
3. El show de LeBron James en ESPN
Después
de que la decisión de LeBron James de abandonar los Cleveland
Cavaliers despertara el odio de muchos de sus seguidores, ESPN
cedió un espacio en antena a Team LeBron, formado por sus amigos y
anunciantes, para que el deportista pudiera anunciar si se quedaba
o se iba. El especial, de una hora de duración, fue utilizado por
LeBron para atacar al Cleveland duramente, y la propia cadena
parecía trabajar directamente para el jugador de baloncesto. Pronto
LeBron se dio cuenta de que había molestado a todo el país con su
actitud y él y Nike tuvieron que llevar a cabo una campaña de
lavado de imagen.
4. Kin de Microsoft
El lanzamiento del
primer teléfono de Microsoft fue, según publicó Ad Age, "uno
de los lanzamientos abocados al fracaso más rápido jamás realizado
por una gran marca". El teléfono, poco atractivo y sin un
claro posicionamiento, sufrió las consecuencias de un fracaso ya
previsto.
5. Los cálculos confusos de Nielsen
Nielsen
afirmó en noviembre que estuvo infravalorando los visitantes únicos
de las 1.000 primeras páginas online con una media del 5%. Esta
afirmación se produjo una semana después de que anunciara que se
estuvo infravalorando seriamente la cantidad de tiempo que la gente
pasa online porque su sistema se saturaba con las direcciones web
largas. Estos hechos no sólo incrementaron la percepción general de
que los datos online no tienen sentido, sino que perjudicó el
intento de Nielsen de posicionarse como el estándar de la medición
online.
6. iPhone 4
Gracias a un ingeniero
despistado, el súper secreto iPhone 4 llegó a las manos de los
bloggers de Gizmodo antes de tiempo. Pero no sólo esto logró
disgustar a Steve Jobs, sino que el problema con la antena también
le trajo algún que otro quebradero de cabeza. La solución de Jobs
fue sugerir que los usuarios sujetaran el móvil con la otra mano y
le pusieran una funda que su propia empresa regalaría. Lo más
llamativo, es que los usuarios de Apple ya están impacientes para
que salga el iPhone 5.
7. Christine O'Donnell
O'Donnel fue
uno de esos casos políticos que, saliendo de la nada, logró
derrotar al candidato Michael Castle en las primarias del Partido
Republicano Estadounidense. Aunque probablemente fue designada para
ser la nueva Sarah Palin y la cara visible del movimiento del Tea
Party, O'Donnel demostró ser poco más que una distracción
mediática, aparte de una constante fuente de bochorno general.
Probablemente empezar los discursos afirmando "no soy una
bruja" no fue tan buena idea.
8. El secuestro de Chevron por The Yes
Men
El grupo activista Téllez Men, junto a Rainforest
Action Network y Amazon Watch, secuestró la marca Chevron, sus
anuncios y sus acciones de relaciones públicas. Lograron enviar
notas de prensa bastante convincentes y crear páginas webs de
Chevron que parecían totalmente reales.
9. La prohibición de los osos del papel higiénico de
P&G
Después de la rivalidad con Kimberly-Clark,
Procter & Gamble fue forzado a añadir pequeñas motitas de papel
higiénico de dibujo a los traseros de los ositos que aparecían en
su papel Charmin para evitar las quejas de la División de
Publicidad Nacional. El organismo determinó que P&G había
alegado que su papel dejaba atrás menos trocitos que el Cottonelle
de K-C, pero el problema era que P&G no había recreado
adecuadamente la manera en que las personas se limpian cuando van
al lavabo.
10. El desliz de Steve Slater
No se puede
responsabilizar a la aerolínea JetBlue si un pasajero a punto de
perder un vuelo abre el tobogán de emergencia y escapa del
aeropuerto con unas cervezas en la mano. Pero la compañía, conocida
por su transparencia y su fuerte presencia en los social media,
tuvo que guardar silencio por cuestiones legales y dejar que Slater
se fuera. Steve Slater se convirtió en la sensación mediática del
momento y un héroe para la gente que está harta de las dificultades
de viajar en avión.
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