En Bolivia no se ha efectuado ningún estudio que explique cuál es el rol del diseño gráfico, cuáles son sus competencias profesionales y qué relación tiene o no con otras disciplinas. Tampoco se dice cómo está conformado el mercado de trabajo para el diseño gráfico, si contribuye o no al desarrollo del país, en caso afirmativo, cómo y desde dónde lo hace. Preguntas más esenciales que atañen al propio diseño, su teoría y práctica: para qué sirve el diseño gráfico, a quién le sirve, qué intereses encubre o lo encubren.
los estudiantes de diseño se les dice lo que expertos divulgan. El diseño está en todas partes, nada hay fuera del diseño. El mundo artificial es construido por el diseño gráfico, industrial y arquitectónico. Se les dice más, el geno-diseño y el e-diseño junto a la tecnología han eliminado la barrera del mundo natural y artificial y al medio han colocado el virtual que ha frustrado la realidad. Es decir, se les dice todo lo que no concuerda con la realidad concreta del diseño gráfico.
Una peligrosa promesa de doble filo. Es verdad, el diseño es todo lo que dice ser de sí mismo, pero el problema es que no hace como dice. Entonces el mundo se divide entre los que dicen qué es el diseño, con la autoridad de su competencia institucional y los que hacen el diseño en la calle, en la empresa, en la institución. Entre el oficio y la aspiración científica del diseño se ha creado el quiebre de la crisis donde los más culpables son los que dicen qué es el diseño y no actúan en consecuencia.
En otro ángulo, socialmente el diseñador gráfico no es conocido ni reconocido, y se desconoce su situación proyectual. La desinformación y confusión respecto a su perfil profesional y sus capacidades son confundidas con las del artista, o se lo considera un dibujante, o se lo define como el profesional que tiene capacidades "creativas y estéticas", es el "responsable de hacer visiblemente bonita la cosa". "Es el creador de la belleza del objeto".
Estas carencias y permeabilidad de la profesión han causado una invasión multidisciplinaria del campo de diseño en el mercado de trabajo, que ha sido ocupado por comunicadores, artistas plásticos, arquitectos, publicistas y otras carreras semejantes, que por un pretendido criterio de afinidad, han soslayado las bases epistemológicas, teóricas y metodológicas de la profesión y subdesarrollado el mercado de trabajo del diseño, reduciendo su dimensión y potencialidades de contribución profesional a la sociedad a meros "actores de la forma y el performance visual y gráfico". Y ni que decir de la responsabilidad social del diseñador; esto es otro capítulo.
Inclusive, algunas otras profesiones no tan afines, como la ingeniería informática, la ingeniería comercial, o técnicos que han accedido al dominio de diversos programas gráficos, están ejerciendo libremente la profesión con los riesgos que eso apareja. Es una profesión ocupada en el mercado de trabajo.
La aparición de la computadora gráfica en la década de los ochenta ha actuado como un percutor y facilitador de las tareas gráficas, lo que a su vez ha causado la multiplicación progresiva de personas ajenas profesionalmente al diseño gráfico en el mercado del diseño, y la catarsis de la profesión.
La situación es de tal magnitud que la experiencia acumulada por estas personalidades, sumado al libre ejercicio, los ha conducido a denominarse a sí mismos "diseñadores gráficos", con lo que la violación está consumada y la reputación de la profesión reducida a los valores que de estas disciplinas y personalidades se difunde.
Ante este escenario laboral, los diversos centros de enseñanza, desde técnicos hasta universitarios, han "fabricado" cursos de tal diversidad y con tales promesas relacionados al campo del diseño gráfico, que están reproduciendo el mismo esquema del mercado laboral desde esta supuesta profesionalización. Más caótica y precaria no podría estar la profesión.
Por eso declaro al diseño gráfico en emergencia y reclamo que hablen, declaren, debatan, rechacen, cuestionen, divulguen,... hagan algo. La pasividad y el silencio en el diseño es mucha.
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chic super chic como que que es chic bueno si te hiciste esta pregunta tu no lo eres
Lamentable comentario, supongo que la persona que desarrolla esta columna es "periodista", creo que esta columna carece de fundamento real, la verdad es bastante peligroso hablar de manera tan personal de una profesión que esta orientada a la gestión, producción y prototipado de una gran gama de soportes de comunicación visual capaces de hacer que las marcas comuniquen y creen el concepto de branding necesario para iniciar el motor de compra de los usuarios. Somos una acción del Marketing.
Como docente de la Universidad Tecnológica de Chile, te sugiero te informes mejor para escribir de manera tan amarillista sobre una profesión que esta muchisimo más vigente de lo que promulga en su articulo.
Lea más, informese más, o cambie de profesión.
Atte.
Daniel Olguín Salas
Diseñador Gráfico Profesional
Docente UTC INACAP
Organika diseño
www.organika.jimdo.com
Toda la razón. El problema no está en la profesión, la profesión es muy buena, el problema está en la cantidad de gente que abusa de ella, partiendo por las casas de estudio que explotan la carrera hasta decir basta... terminando con aquellos clientes que quieren todo por nada. Porque claro, estos empresarios o comerciantes que tienen PYMES son buenos para hablar mal de nosotros, pero cuando les cobramos, lloran porque no les cobremos tanto y ellos a sus clientes les cobran más de lo que deberían y se jactan como si el trabajo lo hubieran hecho ellos. Encima tienen el descaro de pedirnos lo que se les ocurre, exigirnos como si nos pagaran lo que deben y tratarnos mal como si no mereciéramos ningún respeto y muchas veces culpándonos de cambios que ellos mismos piden. Pero siéntenlos a diseñar, no tienen idea. Jamás harían lo que nosotros hacemos. El tema aquí es que nadie nos quiere pagar lo que tienen que pagar por un diseño y buscan seudo diseñadores gráficos como publicistas, secretarias, programadores, diseñadores industriales, etc... que cobren baratillo para salir del paso. Les diré algo: Un Diseñador Gráfico de agencia esta forzado a poner imágenes bajadas de internet, hacer siempre copy-paste, trabajar sin analizar el diseño y diseñar en base a lo que un jefe sin estudios le pida o está despedido y nunca es reconocido, trabajando en un ingrato anonimato durante más de 8 horas diarias, incluso hasta 12 horas diarias frente a un monitor ganando lo mismo que un reponedor de supermercado. El Diseñador Gráfico freelance, hace todo un trabajo investigativo, se dedica a su cliente, recopila material como se debe y entrega un trabajo de calidad, pero nadie quiere pagar por ello. Las casas de estudio saben esto pero jamás lo dirán porque se les muere el negocio y le harán la cruz al que lo diga o dirán que estás mal informado. En fin, que la sociedad juzgue si quieren diseños mediocres de cualquier persona que cobró barato (Sólo vean el logo del gobierno) o algo bonito de un Diseñador Gráfico profesional que cambie el envoltorio de su ciudad o empresa como se debe. Comiencen por respetarnos y a valorarnos porque sabemos lo que hacemos.