Una investigación realizada por Norah Schmeichel analizó la relación que tiene la ciudadanía con las campañas de bien público. Una de las conclusiones es que la efectividad del mensaje depende del equilibrio entre la capacidad de conmover de la pieza y la generación de una fuerte angustia. Educación, salud, empleo, justicia, seguridad y vivienda son los temas más relevantes para la población.
egún Norah Schmeichel directora Gfk de Kleiman Sygnos-, existen dos tipos de receptores de campañas de bien público. Los bienintencionados son aquellas personas que creen en la campaña, mientras que los escépticos son quienes descreen de los emisores, reclamando que el estado asuma el rol que le corresponde. Schmeichel presentó, en un encuentro organizado por el Consejo Publicitario Argentino, una investigación cualitativa sobre campañas de bien público.
Las conclusiones del estudio -que fue realizado con hombres y mujeres de 18 a 65 años de clase media y alta, con la técnica de focus groups- indican que educación, salud, empleo, justicia, seguridad y vivienda son los temas de bien público más relevantes para la población.
Para Schmeichel, la efectividad del mensaje depende del equilibrio entre la capacidad de conmover de la pieza y la generación de una fuerte angustia. Aclaró que las campañas deben repetirse logrando continuidad, para que los temas de bien público puedan instalarse en la ciudadanía.
Para la investigadora, ningún medio debe ser descartado para la difusión de campañas este tipo; y resaltó la importancia que tienen los medios alternativos de comunicación (revistas especializadas, foros, mails), como así también los cursos y seminarios para difundirlas.
Para que una campaña de bien público llegue a la gente, explicó Schmeichel, el tema debe ser relevante, el mensaje claro y específico, y la campaña debería tener continuidad a lo largo del tiempo.
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