China no escapa al fenómeno de los diarios personales en internet, más conocidos como 'blogs', con cerca de un millón de páginas de este tipo, en las que tratar informaciones sensibles, como las de tipo político, llevan al juego del ratón y el gato con la censura comunista.
n 2004, esta nueva forma de expresión en la Red conoció su minuto de gloria y de escándalo con casos como el de Li Li, una joven de 25 años conocida con el pseudónimo de Mu Zumei, que contaba sus experiencias sexuales sin tapujos.
En esta época Zhao Jing, de 31 años, lanzó su página con el pseudónimo de Michael Anti. "En 2004, los blogs más populares eran para la mayoría una especie de diario de la vida cotidiana y yo quise cambiar eso. Creé un blog donde los temas serios trataban de política y periodismo", explica a AFP. Por su parte, Yuan Xiaojun, alias Shumeicao, de 33 años, trata desde agosto en su 'blog' de cosas más ligeras como los placeres de la buena mesa y restaurantes. Cientos de personas siguen visitando este 'blog', pero nadie puede entrar al de Michael Anti, víctima de la censura como lo fue en noviembre Wang Yi, profesor de la Universidad de Chengdu. "La política es un tema sensible en China. El objetivo de mi blog era simplemente hablar normal de polícia. Eso explica que haya sido bien acogido por los lectores, que tienen pocas oportunidades de leer este tipo de cosas", explica Zhao Jing. En agosto de 2005, después de que fuera bloqueado por el sitio chino que lo albergaba, emigró a MSN Spaces, filial común de Microsoft y la empresa pública china Shanghai Alliance Entertainment. Pero el 30 de diciembre de 2005, la publicación de artículos criticando al Gobierno por el despido del equipo directivo del periódico 'Noticias de Pekín' supuso el envío al silencio de esta voz crítica. En un 'blog' es posible todavía ver fotografías y leer un texto sobre la represión de una manifestación al sur de China que provocó oficialmente tres muertos en diciembre pasado. "Hay una carrera de velocidad entre el blog y el bloqueo" constata Michael Anti, lamentando que las empresas estadounidenses "se unan a los que se oponen a nosotros", en referencia a las compañías que han aceptado la censura china a cmabio de entrar en el mercado asiático.No obstante, para él, "hablar libremente es un derecho de nacimiento". "El dinero puede comprar las empresas, pero no puede impedirnos hablar", concluye.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
