Univisión Communications, la joya de los medios de comunicación en español en Estados Unidos, se puso ayer a la venta en un mercado ávido por sacarle partido al potencial económico de la enriquecida minoría más numerosa del país: la hispana.
a matriz de la principal cadena latina de televisión confirmó ayer en un comunicado que su junta directiva exploraba ''alternativas estratégicas'' para aumentar el capital de sus inversionistas, entre las que se contempla la subasta del conglomerado.
Univisión se ha coronado como la quinta cadena televisiva más poderosa de la nación, y el ritmo de crecimiento de sus ganancias e índice de audiencia ha dejado marcadamente atrás al de sus competidores en inglés, lo que ha despertado el interés de los colosos mediáticos por absorberlo.
Se calcula que Univisión, cuyos estudios de producción y portal de internet operan en Miami, tiene un valor de $10,300 millones, y podría venderse hasta por $12,000 millones, según analistas de Wall Street.
De concretarse la transacción, las dos principales cadenas de televisión en español de Estados Unidos habrían perdido su independencia. En el 2001, la compañía NBC de General Electric adquirió a Telemundo, con sede en Hialeah, por $2,700 millones.
El anuncio de la venta, rumoreada durante meses en la industria, se produce justamente cuando Univisión encara una guerra feroz en las cortes con su principal proveedor de contenido, el Grupo Televisa de México, propiedad del magnate mexicano Emilio Azcárraga Jean.
La semana pasada, Televisa notificó a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) que Univisión presuntamente cometió tan graves violaciones de los términos de su acuerdo de licencias que el contrato debería ser anulado.
La queja fracturó aún más los lazos de más de una década mediante los cuales la pantalla chica del sur de la Florida se ha visto inundada con telenovelas mexicanas.
Televisa posee el 11 por ciento del paquete accionario de Univisión.
Ayer, los analistas de Wall Street sostuvieron que la empresa mexicana es uno de los principales candidatos para adquirir Univisión.
''Puede que sea el comprador más natural'', escribió Spencer Wang, un analista con J.P. Morgan Securities, en un memorando a sus clientes.
Televisa, la principal productora de programación en español del mundo, fundó Univisión a comienzos de la década de los 60, y ahora busca retomar las riendas de su vieja cadena para adentrarse de lleno en el terreno de los medios de comunicación en Estados Unidos.
''Televisa está amarrada a Univisión hasta el 2017. Esta es la oportunidad que tiene para comprarlo'', señaló a El Nuevo Herald Luis Echarte, el presidente de la junta directiva de Azteca América, la cadena estadounidense de TV Azteca, que es la principal competidora de Televisa en México. ``Ellos quieren participar en el mercado, no solamente vender su programación''.
En la subasta por hacerse con el poder adquisitivo de los hispanos, unos $500,000 millones, también podrían encontrarse News Corp., la matriz de la cadena Fox; Time Warner, la editora de Time; CBS Corp., propietaria de la cadena CBS; y Walt Disney, que es dueña de la cadena ABC, informó David Joyce, un analista con la firma de inversión Miller Tabak, en Nueva York.
Si alguna de estas empresas adquiere a Univisión, su primera tarea será enmendar las relaciones con Televisa.
''Cuando vas a comprar a Univisión, estás comprando la garantía de que vas a tener la programación de Televisa hasta el 2017'', dijo a El Nuevo Herald un alto ex ejecutivo de la televisión hispana en Miami. ``Suponiendo que Televisa ganara la demanda en California, y decidiera entrar en una relación con Telemundo, el mercado hispano cambiaría drásticamente''.
La firma de investigación Global Insight estima que la minoría hispana en Estados Unidos aumentará 68 por ciento --a 72.1 millones de personas-- en el 2025, conformando un 20 por ciento de la población. Por otra parte, Nielsen Media calcula que 11.2 millones de hogares en el país miran televisión en español.
Ante la floreciente bonanza en el mercado televisivo hispano, los ingresos de Univisión en el 2004 aumentaron en 36 por ciento, y sus ganancias en 65 por ciento.
Después de conducir de la mano a Univisión Communications en los últimos 13 años, el magnate y presidente de la junta directiva de la empresa, A. Jerrold Perenchio, pudiera estar interesado en salir con su fortuna recapitalizada, pues no tiene herederos motivados por continuar el imperio mediático, observaron analistas.
La empresa, sin lugar a dudas, ha intentado tornarse más atractiva ante los inversionistas. Una de las pruebas es que ha estado recortando las nóminas de sus afiliadas, lo que se ha sentido en el canal 23 WLTV del sur de la Florida.
En su comunicado, Univisión informó que había contratado al banco de inversión UBS como asesor financiero para el proceso.
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[:cabezotas] el narco avansa.