Puede que estemos a sólo meses (y no años, como algunos consideran) de que la descarga de películas por Internet se convierta en un negocio completamente desarrollado. La industria cinematográfica, al igual que los servicios telefónicos y de música, es uno de esos sectores que la Web está transformando completamente.
a semana pasada pude ver El último samurai, Matrix revoluciones y La estafa maestra (la versión original de 1969 protagonizada por Michael Caine y Noel Coward) sin salir de mi casa a través de una conexión DSL.
Tengo una computadora conectada a un enorme televisor de pantalla plana y un sistema de audio casero. Si usted hubiera estado allí, quizás hubiera pensado que estaba viendo un DVD común y corriente.
El alquiler costó entre US$3 y US$5. Tan pronto uno hace clic para obtener la película, empieza a descargar, y se puede empezar a verla cinta casi de forma inmediata. Sin embargo, para obtener acceso a todas las funciones con las que cuenta un DVD corriente (retroceder, adelantar, congelar la imagen) hay que esperar a que toda la película esté descargada, lo cual suele tomar una o dos horas.
Claro, no muchos tienen una conexión como la mía, que va de la computadora al televisor. Esto puede explicar por qué el actual mercado de descargas de películas se limita principalmente a los viajeros aéreos que quieren ver películas en sus laptops, y a los estudiantes, que de todas formas permanecen conectados la mayor parte del tiempo a una computadora.
La tecnología moderna se encuentra en una etapa un tanto pobre. Podemos enviar una señal digital a lo largo de miles de kilómetros de distancia, a través de una maraña de fibra, cobre, interruptores y enrutadores; pero no somos capaces de enviar la misma señal a sólo unos metros de distancia, de la computadora que tenemos en el estudio al televisor que está en la sala de la casa.
Hasta que esto no cambie, la descarga de películas será un mercado incipiente.
La buena noticia es que la solución a este problema es, en esencia, una cuestión de tiempo y dependerá de combinar unas cuantas piezas que ya están disponibles en un producto fácil de usar. En otras palabras, se trata de un mercado en espera de su iPod, de un artefacto revolucionario que provoque admiración masiva.
Dado que la mayoría de la gente ve las películas una sola vez, los consumidores están más que contentos con sólo alquilarlas. A muchos les parecerá una ganga pagar una pequeña suma a cambio de no tener que ir a la tienda de video.
Empresas estadounidenses de descarga de películas en Internet, como Movielink y CinemaNow, tienen fuertes lazos con los grandes estudios de Hollywood. Sus ofertas son comparables al catálogo que encontrará en cualquier sucursal de una de las grandes cadenas de alquiler de películas de video. Añadir más variedad es algo simple, porque no requiere más que cargar nuevos filmes al servidor.
Naturalmente, una industria de descarga de películas que alcanzar la madurez daría también impulso a los cineastas independientes que no tienen acceso a los estudios de Hollywood para distribuir sus cintas.
Pero incluso en los primeros tiempos de estos servicios en línea, hay dos aspectos en los que los clientes tienen que empezar a ser exigentes. El primero guarda relación con el software antipirata excesivamente estricto que viene incluido en estas películas y que controla la manera en que se pueden ver.
Por lo general, uno puede ver un filme en la PC en la que lo ha descargado. Y aunque tiene un mes para verlo, tiene que terminar de verlo dentro de las 24 horas a partir del momento que presionó play primera vez.
¿Qué tal, por ejemplo, si uno pudiera disponer de todo el fin de semana para ver una película?
¿O poder empezar a ver una cinta en su computadora de escritorio, pero terminar de verla en su portátil?
El segundo derecho inalienable de quienes alquilan películas es tener la mejor calidad posible de imagen. Las películas en DVD ya vienen comprimidas a fin de incluir la mayor información posible en un archivo. La imagen se ve mucho mejor que la televisión común y corriente, pero no se acerca siquiera a la llamada "alta definición".
Las nuevas películas vienen todavía más comprimidas que los DVD. Aunque el resultado no es del todo malo, es fácil detectar la diferencia entre las distintas tasas de compresión, es decir, mucho más fácil que en el caso de los archivos de música.
Movielink sigue el camino correcto, ofreciendo algunas películas en dos niveles de compresión. La más baja ofrece una calidad de video más nítida, pero un mayor tiempo de descarga y un archivo más grande.
En esta época, en la que aumentan las velocidades de banda ancha y los discos duros son gigantescos, el tiempo y el tamaño ya no son problemas mayores a tener en cuenta. Esperemos que los servicios de descarga empiecen pronto a competir en el campo de quién tiene las películas menos comprimidas.
Para entender cómo todo esto cambiará la industria del cine, podemos empezar fijándonos en la empresa estadounidense Netflix, un servicio de alquiler de DVD por correo tradicional.
Su paquete básico de US$21 mensuales permite al usuario rentar, en tandas de tres, todos los DVD que quiera durante un mes. La cantidad de DVD que alguien vea en ese periodo dependerá de la rapidez con que los vea y los devuelva (en un sobre premarcado suministrado por el mismo Netflix) y de la rapidez de entrega del servicio postal.
El actual éxito de la empresa se basa, en parte, en la rapidez con que recibe y envía los DVD a los suscriptores. Pero esta rapidez es producto de una extensa operación de carne y hueso, y de sus centros de distribución esparcidos por todo el territorio de EE.UU.
En el mundo de las descargas de películas a través de Internet esa barrera no existe. Lo único que hace falta es disponer de una torre de servidores informáticos y una marca.
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Hola me guataria saber los nombres de las canciones que salen en la estafa maestras por favor ayudenme si