El periodista chino Li Yuanlong fue condenado a dos años de prisión y otros dos de privación de derechos civiles por "incitar a la subversión del Estado" desde sus artículos publicados en internet, según denunció la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) en un comunicado.
i, que trabajaba para el diario "Bijie Ribao", de la provincia de Guizhou (sur de China), fue arrestado el 29 de septiembre del 2005, aunque no se presentaron cargos formales contra él hasta el pasado 9 de febrero, y durante todo este tiempo su familia no supo nada de él.
El juicio fue pospuesto tres veces ya que, según un periodista
citado por la organización, el Buró de Seguridad Pública necesitó
todo ese tiempo para preparar un caso contra él.
"El veredicto y todo el procedimiento judicial son un
sinsentido" dijo el abogado del periodista, Li Jianqiang,
quien espera presentar una apelación.
La organización también denunció el secuestro de la mujer y el hijo
adolescente de Li, que fueron retenidos durante varios días para
forzar una confesión escrita del periodista, según RSF.
En este documento, que fue citado en el juicio, Li admitió
"haber difamado el sistema socialista".
RSF considera que los temas sociales denunciados por Li en sus
artículos han motivado su condena, ya que en ellos criticaba las
deficiencias de la sociedad contemporánea china y pedía más
libertad y democracia.
"Li sólo hizo su trabajo como periodista documentando las
duras experiencias de los sectores pobres de la sociedad rural
china", indica el comunicado, "Es una atrocidad que una
persona de tal coraje e integridad vaya a la cárcel", denunció
RSF.
Según relató la mujer de Li, "entrevistó a muchos niños pobres
que no estaban escolarizados. La publicación de esos artículos tuvo
un gran impacto y ayudó a recaudar mucho dinero para que volvieran
al colegio".
"Sin embargo, las autoridades locales le prohibieron publicar
sus entrevistas, acusándole de mostrar aspectos negativos de la
sociedad", declaró.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.


¿Cuantos van?. ¿Se puede hablar de algo en China?, ¿se puede pensar?