Un grupo internacional de astrónomos, liderado por investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), ha observado con un detalle sin precedentes las estrellas WR 25 y Tr16-244, dos de las más masivas de la Vía Láctea. El descubrimiento ha sido posible gracias a una imagen enviada por el telescopio Hubble de la Agencia Espacial Europea (ESA), según informa ésta en un comunicado.
a imagen muestra un par de estrellas gigantescas, WR 25 y Tr16-244, situadas en el cúmulo abierto Trumpler 16. Este cúmulo está inserto en la Nebulosa Carina, una inmensa masa de gas y polvo situada a unos 7.500 años luz de la Tierra. La nebulosa Carina contiene varias estrellas ultra-calientes, incluyendo estos dos sistemas estelares y la famosa estrella azul Eta Carinae, la de mayor luminosidad confirmada hasta ahora.
Estas estrellas azuladas son muy brillantes, producen cantidades increíbles de calor, y emiten la mayor parte de su radiación en el ultravioleta. Son tan potentes que consumen su hidrógeno más rápido que otros tipos de estrellas, lo que las lleva a una vida del estilo 'vive rápido, muere joven'.
Las nuevas observaciones han sido obtenidas por un equipo que
incluye a astrónomos de instituciones estadounidenses, chilenas,
españolas y argentinas, y que lidera Jesús Maíz Apellániz, del
Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), en Granada. Además del
Hubble, el grupo ha recurrido a observatorios en España, Chile y
Argentina para elaborar un amplio catálogo de observaciones de
todas las estrellas masivas de la galaxia observables en el
visible.
WR 25, en el centro de la imagen, es la más brillante. La vecina
Tr16-244 es la tercera más brillante, justo encima y a la izquierda
de WR 25. La segunda más brillante, a la izquierda de WR 25, es una
estrella de baja masa situada mucho más cerca de la Tierra que la
nebulosa Carina. Las estrellas como WR 25 y Tr16-244 son
relativamente raras comparadas con otros tipos estelares, más
fríos. A los astrónomos les interesan porque se las relaciona con
nebulosas de formación estelar, e influyen en la estructura y
evolución de las galaxias.
WR 25 es probablemente la más masiva e interesante de las dos,
según los astrónomos. Su auténtica naturaleza fue puesta de
manifiesto hace dos años, cuando un equipo internacional encabezado
por Roberto Gamen, entonces en la Universidad de La Serena en
Chile, descubrió que está compuesta de al menos dos estrellas. La
mayor es una estrella Wolf Rayet cuya masa podría ser 50 veces
superior a la de nuestro Sol. Este objeto está perdiendo materia
rápidamente: sus poderosos vientos estelares han expulsado ya la
mayoría de sus capas externas, ricas en hidrógeno. Su compañera
binaria, más mundana, es probablemente la mitad de masiva que la
estrella Wolf Rayet, y completa un giro a su alrededor cada 208
días.
Las estrellas masivas se forman habitualmente en cúmulos compactos.
A menudo las estrellas individuales están físicamente tan próximas
entre sí que es muy difícil observarlas como objetos separados con
los telescopios. Estas observaciones del Hubble han mostrado que el
sistema estelar Tr16-244 es en realidad una estrella triple.
Dos de las estrellas en este sistema están tan próximas entre sí
que parecen un único objeto, pero la Cámara Avanzada del Hubble
para barridos del cielo las muestra como dos estrellas. La tercera
estrella tarda decenas o cientos de miles de años en orbitar las
otras dos. Estas estrellas masivas dobles y triples son tan
brillantes, y sus componentes están tan próximos, que es
especialmente difícil analizar las propiedades de las estrellas
masivas.
La radiación de WR 25 y Tr16-244 es probablemente la causa de que
se evapore una burbuja gigante de gas dentro de la nebulosa Carina,
mientras que al mismo tiempo estimula, posiblemente, la formación
de nuevas estrellas. Se cree también que la radiación es
responsable de la interesante forma del glóbulo, ya mostrada en
imágenes previas del Hubble y que parece una mano con un prominente
dedo apuntando hacia WR 25 y Tr16-244.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Cito: "El descubrimiento ha sido posible gracias a una imagen enviada por el telescopio Hubble de la Agencia Espacial Europea (ESA), según informa ésta en un comunicado."
No me hagan mucho caso, pero el Hubble no es de la NASA?