El descubrimiento, hecho por físicos del Boston College (BC), desafía un principio importante que establece que la luz no puede pasar a través de un agujero mucho más pequeño que su longitud de onda. Sin embargo, los autores del experimento forzaron a haces de luz visible con longitudes de onda de entre 380 y 750 nanómetros, a viajar por un cable cuyo diámetro es más pequeño incluso que el extremo más bajo de ese rango.
os investigadores dicen que su logro abre las puertas a una
amplia serie de nuevas tecnologías, desde las células o celdas
solares baratas de alta eficiencia, hasta los microscópicos
dispositivos de conmutación que deberán ser empleados en la
computación óptica. La tecnología podría ser utilizada incluso para
ayudar a ver a algunas personas invidentes, según los físicos.
Este desarrollo se basa en la invención anterior de estos
investigadores de una antena microscópica que captura la luz
visible de forma similar a como las antenas de radio capturan las
ondas radiofónicas, un logro que se dio a conocer en el 2004. Esta
vez los físicos del BC diseñaron y fabricaron una diminuta versión
del cable coaxial, el caballo de batalla de la Era de la
Información que transporta las señales telefónicas y las de los
servicios de Internet junto con centenares de canales de radio y
televisión a millones de hogares y negocios del mundo.
Por regla general, los cables coaxiales se fabrican con un alambre
central rodeado por una capa de aislamiento que a su vez se cubre
con otra capa de metal. Esta estructura confina la energía y
permite al cable transmitir las señales electromagnéticas con
longitudes de onda mucho mayores que el diámetro del propio
cable.
Con este diseño en mente, los físicos desarrollaron lo que ellos
llaman un "nanocoax", un cable coaxial basado en
nanotubos de carbono, con un diámetro de alrededor de 300
nanómetros. Para tener un punto de comparación, un cabello humano
es cientos de veces más grueso.
Los físicos diseñaron su nanocoax para que el alambre del centro
emergiera por uno de los extremos, formando una antena de luz. El
otro fue cortado, permitiendo a los científicos medir la luz
recibida por la antena y transmitida a través del medio.
Los investigadores pudieron transmitir luz roja y verde en el
nanocoax y medirla en el otro extremo, lo que indica que el cable
puede conducir un amplio espectro de luz visible.
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Muy interesante!!! Ojala no ha mucho tardar nos podamos beneficiar de esta tecnología en paneles solares para abastecernos de luz sin necesidad de seguir mermando el medio ambiente... así como en otras areas que no llego a imaginar en estos momentos.