Desarrollan unas fibras que tejidas en forma de tela que ayudadas por un software forman un dispositivo capaz de tomar fotos sin la necesidad de lentes ni cámaras.
magine un uniforme de soldado capaz de registrar una imagen de 360 grados o una pared empapelada que les espía. Ambos escenarios serán posibles gracias a una nueva generación de fibras traslúcidas desarrolladas por el MIT y que tejidas en forma de tela pueden registras imágenes sin necesidad de lentes. A diferencia de las fibras ópticas clásicas, pueden capturar imágenes a lo largo de toda su longitud.
Las cámaras necesitan lentes para formar imágenes. Un trozo de
vidrio o plástico curvado de manea apropiada puede enfocar la luz
procedente de un objeto sobre una superficie en donde hemos
dispuesto un sensor electrónico o una película fotográfica. El
conjunto se dispone dentro de una cámara oscura y ya se pueden
tomar fotos. La idea funciona muy bien, pero tiene un pequeño
problema: si se daña la lente se pierde o disminuye la capacidad de
registrar imágenes.
Las fibras de multimaterial desarrolladas recientemente en el MIT
resuelven este problema y proporcionan otros beneficios. Estas
fibras consisten en una formación de electrodos metálicos
conectados a unos semiconductores y aisladas con un polímero. La
capa semiconductora se encarga de detectar la luz y envía una señal
eléctrica a través de los electrodos a un microprocesador que
combina las señales de toda la formación para así determinar la
intensidad luminosa, dirección y color. Un software de
visualización toma esos datos y recrea la imagen fuente en la
pantalla de un monitor. Todo el proceso se realiza sin la
intervención de lentes o cámaras de ningún tipo.
La mayor dificultad a la hora de manufacturar las fibras fue
integrar todos los componentes, ya que los electrodos metálicos
debían de tener propiedades electrónicas muy diferentes a los
semiconductores, pero propiedades térmicas muy similares (para que
así, en los proceso de calentamiento inevitables del proceso de
fabricación, dilaten igual). Además se necesitaban propiedades
mecánicas especiales que permitieran la creación de fibras
flexibles. Se usó estaño por ser muy maleable y porque se puede
deformar sin que se fracture.
Para fabricar las fibras se dispuso los componentes en un cilindro
de tamaño apreciable con la configuración correcta y se calentó
éste para así hilar por fusión las fibras.
En el artículo publicado en Nano Letters los investigadores del
MIT relatan que en sus experimentos han conseguido registrar con
buena resolución la imagen de una cara mediante una red de 32 × 32
fibras dispuesta delante de una cara sonriente de 800 micras
pintada con cromo sobre un substrato de vidrio.
Han podido demostrar, por tanto, que este tipo de fibras se puede
teje para así crear una tela óptica flexible que haga las veces de
cámara fotográfica. Lo interesante es que si una parte de esta tela
se daña el resto sigue funcionando y se pueden obtener igualmente
imágenes.
Esta tela podría incorporarse al papel pintado de una pared.
También podría incorporarse al uniforme de un soldado para que así
éste vea el campo de batalla en todas direcciones proyectado sobre
el monitor de su casco o que se le alerte de que una mira láser
enemiga le está apuntando.
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hp el que lea esto
Es una tecnología curiosa. Y mejor no imaginar sus aplicaciones más perversas. Lo que me pregunto es como la habrán preparado para temperaturas extremas o cambios brusos de temperatura, para verse afectado por saltos de temperatura y descargas electricas de alto voltaje. También me pregunto si irían incorporadas con sonido.