Las técnicas del análisis genético aplicadas a la lingüística arrojan nueva luz sobre la evolución de los lenguajes y las posibles relaciones entre las comunidades que los hablan, según un estudio del Instituto Max Planck de Psicolinguística en los Países Bajos que se publica en la revista 'PLoS Biology'.
os investigadores realizaron una gran base de datos de estructuras lingüísticas que comprendía las lenguas incluidas en el supercontinente ancestral denominado Sahul, que hasta hace alrededor de 8.000 años unía Australia y Nueva Guinea. Muchos de estos lenguajes los hablan comunidades muy pequeñas.
Los resultados del estudio han mostrado que incluso entre los lenguajes que descendían de antiguas dispersiones lingüísticas de Nueva Guinea y Australia, la estructura lingüística ha retenido una fuerte señal de asociación genealógica y que la excepción es un influjo amplio de las estructuras de otras comunidades.
Según explica Michael Dunn, responsable del estudio, "queríamos evaluar la hipótesis de que las estructuras lingüísticas se han mezclado libremente entre las comunidades lingüísticas cercanas y por ello adoptamos herramientas de análisis genético que modelan la historia de la población como un proceso de recombinación en vez de las divisiones limpias de un árbol de familia".
Como resultado de este estudio se ha propuesto una variedad de nuevos agrupamientos históricos y se han desvelado nuevos indicios sobre las poblaciones de Australia y Nueva Guinea. Los autores se muestran entusiastas sobre las posibilidades que surgen de esta nueva síntesis de métodos procedente de la lingüística tradicional y la bioinformática moderna.Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
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