La agencia espacial rusa, Roscosmos, ha convocado un concurso para el diseño de la primera nave espacial propulsada por energía nuclear y destinada a efectuar vuelos interplanetarios.
l resultado del concurso, en el que no se especifica si podrán participar también empresas extranjeras, se conocerá este año, según informa hoy Roscosmos en su página web.
El ganador del concurso deberá comenzar la construcción de la nave este año y completarla en 2015, lo más tarde, y podrá gastar hasta 805 millones de rublos (unos 20 millones de euros).
Con ocasión del 50 aniversario del primer vuelo de un hombre al espacio protagonizado el 12 de abril de 1961 por el cosmonauta soviético, Yuri Gagarin, Roscosmos anunció su decisión de centrar sus esfuerzos en las próximas dos décadas en la conquista de Marte.
Para ello, los rusos se proponen desarrollar naves espaciales tripuladas de propulsión nuclear, que permitirían realizar el vuelo interplanetario (65 millones de kilómetros) en un plazo de tiempo 20 veces menor.
"Es un proyecto único. Un vuelo a Marte utilizando los actuales motores llevaría demasiado tiempo", asegura Anatoli Permínov, jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos.
La nave serviría para transportar a los astronautas a la estación de 500 toneladas que Rusia se propone construir en las inmediaciones del planeta rojo y que podría albergar a una tripulación de cuatro personas durante dos años.
La obsesión del hombre con Marte nació hace muchos siglos, pero no fue hasta 1964, gracias a la sonda estadounidense Mariner 4, cuando se recibieron las primeras imágenes de la superficie desértica y helada marciana.
La URSS, que mantuvo con EU una tensa carrera espacial durante la Guerra Fría, fue la primera potencia que logró posar un módulo (Mars 3) en suelo marciano en 1971.
Por lo que se sabe hasta ahora, Marte, que ha sido comparado con la Antártida por sus bajas temperaturas, contiene gases y minerales, y acoge agua en estado líquido, lo que ha hecho aventurar a algunos científicos que en el planeta rojo es posible la vida.
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Se empiezan a utilizar los primeros propulsores eléctricos, con toberas magnéticas capaces de guiar, expandir y acelerar plasma. Obtienen su energía de una forma muy limitada, de paneles solares. ¿Que tal si la obtuvieran de una central nuclear no muy grande, como la de un submarino?
El joven ingeniero aeronáutico, Mario Merino Martínez, premio europero de joven Ingeniero Aeroespacial del año, cuyas investigaciones se centran en ese tipo propulsores eléctricos espaciales, podría dar rienda suelta a su imaginación y unirla a sus conocimientos.
No tiene sentido seguir lanzando cohetes enormes con cientos de toneladas de combustible, para impulsar solo unos pocos kilos útiles por el espacio. Lo ideal sería anular la fuerza de la gravedad, pero mientras se logra que una nave sea ligera como un globo, no queda otra que usar la fuerza bruta concentrando la anergía en el mínimo volumen y peso, para que a su vez no se tenga que usar más fuerza para subir tanto combustible. Hoy energía nuclear, mañana energía de fusión, pasado mañana antimateria cuando el CERN logre revelar sus secretos (tal vez dentro de cincuenta años).
PEDRO: Según lo que se sabe de física hasta el momento, no parece existir forma de anular la fuerza de gravedad. No es que no sepamos cómo hacerlo o que exista alguna teoría y no tenemos tecnología para llevarla a la práctica. Sencillamente todo lo que se ha ido descubriendo apunta a que no se puede anular la gravedad.
Con respecto a la antimateria, recuerda que producir antimateria consume más energía que la que se obtiene al aniquilarla: la entropía sólo puede aumentar, jamás disminuir. Por lo tanto la antimateria, a diferencia de la fisión o fusión nuclear, podría servir como almacenamiento de energía pero no para generación.
Saludos conocen el atomomecanico pues eta maquina es capaz de desacer las nubes y crear un anticiclo con baja presión pues lo mismo que disuerve las nubes en es pacio exterior secomportaria como un motor de prupulción