Un equipo internacional de físicos ha conseguido generar en laboratorio la intricación cuántica de seis fotones, realizando así el experimento de pensamiento conocido como gato de Schrödinger. Este resultado, que constituye todo un récord de la física de partículas, abre las puertas a una futura experimentación con los llamados qubits (unidades cuánticas de información), que son la base de los pretendidos ordenadores cuánticos. La mecánica cuántica aplicada al procesamiento de información computacional aún no ha podido convertirse en una realidad por problemas inherentes al propio funcionamiento de las partículas subatómicas, pero esta limitación está ahora más cerca de ser superada. Por Yaiza Martínez de Tendencias científicas.
n equipo internacional de físicos
ha conseguido generar en laboratorio la intricación cuántica de
seis fotones, realizando así el experimento de pensamiento conocido
como gato de Schrödinger.
El término intricación cuántica designa el hecho de que toda pareja
o grupo de objetos cuánticos puede ponerse en una superposición de
estados. Cada uno de estos estados describe muchos objetos a la
vez, cuyas propiedades están vinculadas: si un objeto está en un
cierto estado, determina en parte el estado de otro objeto.
El físico Erwin Schrödinger trató de explicar la intricación
cuántica y la superposición de estados de una forma tan sencilla
como inquietante: en una caja cerrada y opaca se mete un gato, una
botella de gas venenoso, un átomo radioactivo con un 50% de
probabilidades de desintegrarse y un dispositivo que, de
desintegrarse la partícula, rompería la botella, produciendo la
muerte del gato por envenenamiento.
Por tanto, el destino del gato dependía de un solo átomo que
actuaría según la mecánica cuántica, por lo que todo el sistema
estaría sometido a sus leyes. La llamada "interpretación de
Copenhague" señala que estas leyes funcionan de la siguiente
manera: mientras no abramos la caja, el gato está a un tiempo
muerto y vivo y que sólo la acción de abrir la caja y observarlo
reduce las probabilidades a una de ellas.
El rato en que el gato puede estar vivo o muerto es lo que se
denomina una "superposición de estados" o superposición
cuántica. Se trata de un estado evidentemente paradójico, pero que
refleja el funcionamiento de la materia a escala subatómica.
Experiencias de laboratorio
Estos experimentos de pensamiento son en la actualidad meras
experiencias de laboratorio que se desarrollan en la frontera de la
mecánica cuántica. Abordan varios conceptos como la decoherencia y
la "no localidad", funciones que, según Roger Penrose,
podrían estar implicadas incluso en el funcionamiento cerebral.
Sin embargo, la aplicación más práctica que puede derivarse de la
superposición de estados es el hipotético desarrollo de ordenadores
cuánticos, con unas capacidades de tratamiento de la información
muy superiores a la de los ordenadores actuales y con unas
garantías de seguridad absolutas.
La criptografía cuántica, a la que ya nos hemos referido, así como
la teletransportación cuántica, de la que también hemos hablado, y
los ordenadores cuánticos, son los desarrollos más significativos
asociados a estos experimentos.
Del bit al qubit
En el caso de los ordenadores cuánticos, las aplicaciones de los
estados superpuestos podrían ser espectaculares: de la
representación de la información en cadenas de bits (unidades
binarias de información) de los ordenadores clásicos, se pasaría a
la representación cuántica de la información con los qubits
(unidades que aúnan muchas más posibilidades de información que los
bits), que permitirían almacenar y transmitir la información de una
forma sin precedentes en la industria informática, pudiendo
realizar un trabajo en paralelo que resulta imposible con los
ordenadores actuales.
Un qubit representa una superposición de los bits 0,1 que se
realiza en un mundo estrictamente cuántico, ya que en nuestro mundo
clásico tal superposición se reduce necesariamente a uno de sus
componentes 0, 1, con probabilidades respectivas que dependen del
estado cuántico en cuestión (el famoso "colapso" del
estado cuántico que se produce al medir el mismo o el momento en
que se abre la caja del gato).
La existencia de qubits, junto al hecho de que dos o más de éstos
puedan combinarse en los llamados estados superpuestos, abre un
abanico de posibilidades en el dominio de la información, aunque la
realidad es que los ordenadores cuánticos aún son una posibilidad
muy remota, por problemas explicados en otro artículo de esta
revista.
Un paso adelante
El científico Chao-Yang Lu y sus colegas de la University of
Science and Technology de China, que han trabajado en colaboración
con universidades austriacas y alemanas, quizá haya dado un paso
adelante hacia la consecución de este tipo de informática
cuántica.
Con el paso del tiempo, los físicos han descubierto que los estados
cuánticos entrelazados (en los que varias partículas cuánticas se
involucran de forma íntima), pueden analizarse de una manera eficaz
con lo que se denominan "gráficos de estado".
Se trata de gráficos matemáticos cuyos vértices representarían el
espín de los sistemas cuánticos y cuyos bordes reflejarían las
interacciones entre estos espines o momentos angulares de las
partículas subatómicas.
Estos gráficos han servido al científico Lu y a sus colaboradores
para representar una situación del tipo "gato de
Schröedinger", es decir, de superposición de estados
cuánticos, pero con seis fotones, lo que supone todo un récord.
Futura experimentación
Los científicos siguieron una técnica con la que « bombearon »
fotones en un cristal con la ayuda de un láser de luz
ultra-violeta. Estos fotones tienen la propiedad de desintegrarse
espontáneamente, dividiéndose a su vez en dos fotones
intricados.
Tomando tres pares de estos fotones, y utilizando haces de luz para
separarlos, se puede obtener diversos estados intricados de seis
fotones, que permanecen polarizados en estado horizontal o vertical
(similares al estado de "vivo" o "muerto" del
gato de Schröedinger).
Según explican Lu y sus colegas en un artículo, los investigadores
consiguieron por tanto realizar diversos tipos de estados
intricados con los seis fotones, como el estado en racimo o el
estado Greenberger-Horne-Zeilinger.
Asimismo, señalan que ligeras modificaciones en su método
permitirían la creación de otros muchos estados gráficos. La
importancia de esta posibilidad de variación radica en que se
pueden generar diversos entrelazamientos de seis fotones, así como
estados gráficos multiqubit, que servirían como dispositivo de
experimentación para el desarrollo de la computación cuántica.
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muy interesante experimento,pero aun están a millones de años luz de de ellos.......
Esto esta demasiado interesante.........Admiro este tipo de esperimento ya que es el umbral de la filosofia cuantica con la fisica nuclear...Excelente!
Solo se que no se nada!!
Que interesante
DAYA
pues que bien, pero
esto ses estupido oket,,,,,,,,,,,,,,,,,,
esto es mongolico q porq ria
esto no sirve para nada
esto sirve
Me interesa todo esto del gato de Schrodinger, porque yo también estoy loco ja!ja!
la cie cia es
rartenazo
Que mae mas pigion