Publican en ArXiv un nuevo modelo cosmológico que explica
la aceleración cosmológica. Según su autor, en este modelo no se
necesita un Big Bang.
o es sencillo explicar el origen, evolución y fin de todo el Cosmos, quizás incluso no contemos con toda la información necesaria para resolver todos los misterios acerca de este tema. Cuando ya creíamos que teníamos un buen modelo cosmológico, la aparición a finales de los noventa de los resultados de supernovas Ia hizo replantearnos lo que sabíamos, pues contradecía lo que creíamos saber del Universo. Según esos datos la expansión del Universo se está acelerando cada vez más. Se ha culpado de este efecto a algo que se ha denominado energía oscura, aunque aquí "oscura" significa que no sabemos cuál es su naturaleza. El espacio estaría todo lleno de energía oscura que daría cuenta de más del 70% de toda la masa-energía del Cosmos. Según algunos, el precio a pagar por llenar el espacio de esta energía es que según se crea más espacio con la expansión se crea más energía y, por tanto, la energía no se conserva.
Desde entonces algunas voces se alzan en contra de este misticismo
y aseguran que la constante cosmológica puede explicar
perfectamente este efecto de aceleración cosmológica. Según ellos
no es más que un prejuicio dotar de misterio a algo que puede ser
tan natural como la velocidad de la luz, o la constante de
gravitación universal. La constante cosmológica sería simplemente
una presión o "gravedad negativa" dependiente de la
cantidad de espacio. A más expansión, más espacio, y por tanto,
mayor efecto de la constante cosmológica.
Otra manera de solucionar el dilema es decir que la Relatividad
General no es buena para describir el Universo y que necesita ser
modificada. También se puede intentar crear un nuevo modelo
cosmológico que de cuenta de esas observaciones.
Ahora, Wun-Yi Shu, de la Universidad Nacional Tsing Hua de Taiwan,
propone una explicación a esta aceleración anómala sin necesidad de
introducir una constante cosmológica en la Relatividad General y
niega la necesidad de la energía oscura. Según este o estos
modelos, la velocidad de la luz y la constante gravitacional G no
son constantes, sino que varían según evoluciona el Universo, el
tiempo no tiene un principio ni un fin, la sección espacial del
universo es una esfera tridimensional y el Universo experimenta
fases de aceleración y desaceleración. Además, uno de sus modelos
puede ponerse a prueba frente a los datos de supernovas de tipo Ia
verificándose así sus predicciones.
Según Shu el tiempo y el espacio no son entidades independientes,
sino que pueden convertirse uno en otro. En su formulación de la
geometría del espacio tiempo, la velocidad de la luz es simplemente
el factor de conversión entre los dos. De manera similar, masa y
tamaño son intercambiables de una manera que el factor de
conversión depende tanto de la constante de gravitación G como de
la velocidad de la luz, que no necesitan ser constantes.
Así que según el Universo se expande, la masa y el tiempo se
convierten en tamaño y espacio y lo contrario cuando se
contrae.
El Universo según este modelo no tendría ni principio ni fin y
sufriría una serie de expansiones y contracciones. En este modelo
no hay singularidades.
Obviamente todo esto suena, como mínimo, muy raro. La libertad con
la que se formulan modelos cosmológicos está limita por los datos
observacionales (si además nos olvidamos de la navaja de Occam). Es
decir, podemos fácilmente crear modelos no realistas si no tenemos
cuidado. Consciente de ello, Shu ha contrastado su modelo con los
datos de supernovas de tipo Ia (ver gráfica). El modelo parece
encajar muy bien con los datos de distancia, luminosidad y
corrimiento al rojo de esas supernovas. La aceleración que
experimentamos puede ser explicada, por tanto, por el modelo de
Shu.
Según Shu se puede mantener la conservación de la energía, pero a
costa de introducir las novedades antes comentadas, que son, como
mínimo, osadas.
Sin embargo, el mayor problema de este modelo es que no explica la
existencia y las propiedades del fondo cósmico de microondas, que
es una prueba clara de la existencia del Big Bang.
Quizás sea interesante la explicación de la aceleración cosmológica
y la preservación de la conservación de la energía, pero el precio
de una velocidad de la luz no constante es difícil de aceptar, así
como también son difíciles de aceptar nuevos fenómenos acerca de la
relaciones intercambiables entre masa, espacio y tiempo, aunque
sean atractivos. Es de suponer que Shu sigue trabajando en estas
ideas tratando de mejorarlas y aunque no parezca que sus modelos
sean publicados en revistas científicas de prestigio todavía. Puede
que algunas de sus ideas puedan ser empleadas con más éxito en
otros modelos.
Quizás los límites están en nuestra imaginación.
Hay algo que los modelos cosmológicos con infinito pasado no
parecen explicar. En un cosmos con flecha del tiempo, ¿cómo puede
haber un presente si el pasado es infinito? ¿Como podemos llegar a
un momento dado sin antes haber recorrido una infinidad de tiempo?
Dotar al Cosmos de un origen del tiempo resuelve este
problema.
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EXISTE UN RADIO LIMITE, FISICO PARA EL UNIVERSO ?
Si es así, que ocurre con los fotones emitidos desde fuentes situadas en la frontera? Son también aniquilados?
Entonces hay que atribuir a la “frontera” peculiarisimas propiedades de “cortina”.
¿Que decir de la “isotropía”.
¿Que decir de los presuntos “puntos privilegiados”.
Si no hay galaxias en situación privilegiada, entonces hay un “horizonte de sucesos”, para cada infinitésimo observador (¡¡). Eso es lo mismo que afirmar que el universo es infinito, y que los limites los fija la capacidad instrumental del observador (¡¡) que solo usa LUZ .
Pero un “universo infinito”, lo es también en el tiempo; y entonces se da de patadas con el Bing-Bang, con la expansión y con el finito instante de la “creación”.
Y lo que es mas grave: con la creación de la Tierra donde vivimos, que a juzgar por el “radium plomo” tubo que nacer. Los objetos físicos no son eternos, tuvieron un principio, un nacimiento.
Pero eso no quita para que el “universo” como conjunto fuese en verdad “eterno”, es decir, increado, siempre presente, en continua “acción conformadora”, en perenne evolución.
Si los fotones ni se fugan ni se aniquilan, a pesar de no existir un verdadero limite físico o frontera, entonces es que: Se “curvan” después de recorrer un viaje suficiente, convirtiéndose, no solo en estacionarios, con respecto a la fuente, si no lo que es mucho mas importante en:
¡CAUTIVOS! del horizonte propio de cada fuente. El FIAT LUX no ocurrió pues, en el marco limitado de nuestro “espacio-tiempo “si no fuera de el. Multiplemente.
No hubo explosión, sino acto delimitativo de nuestro propio universo, independiente de la existencia de otros marcos delimitativos, previos o con historial propio.
Es la presencia y densidad critica de las masas galaxiales de nuestro horizonte las que fijan nuestro peculiar y propio marco energético, pudiendo existir un número infinito de otros universos. ¡Tangentes al nuestro! pero independientes, tanto en el tiempo como en el espacio.
El principio de conservación energética, es soberano y la creación fotonica es la única creación originaria.
La conservación energética, demanda su convertibilidad ondulatoria, pero prohíbe su destrucción, aniquilación o fuga. Es nuestra dotación imperdible, nuestra vida.
Llegar al centro absoluto, es imposible ya que implicaría la aniquilación de todas las cosas creadas y aun mas importante la inutilidad del FIAT-LUX originario que no pudo ser originado en un punto geométrico aun inexistente. Singularidad.
El FIAT-LUX es el acto creador único y antonomásico, es decir, la acción única del verbo originando la simiente de las cosas por primera vez.
Conclusiones:
1.- Hubo luz no concinada, no centrada, no radial.
2.- No hubo singularidades.
3.- No hubo explosión galaxial (ni fría ni caliente).
4.- No hay expansión galaxial.
5.- Hay oscilación termodinámica entorno a un centro delimitado.
6.- No hay centro único del los universos.
7.- No hay superficie esférica.
8.- Hay espacio curvo que “cautiva” fotones (gravitinos) dentro de un recinto energético delimitado.
9.- Hay temperatura de recinto.
10.- Hay grandes masas extáticas centradoras, no privilegiadas (hipercumulos).