El centro de Chengdu, inaugurado en 1993, se encuentra a unos 10kms de la ciudad e imita el hábitat natural de los pandas en un intento de facilitar su aclimatación y reproducción. Más de una veintena de pandas gigantes y otros tantos rojos de los 1200 y 2500 que se calculan existen respectivamente en la actualidad, se encuentran en este parque.
tros estudios basados en el análisis del ADN extraído de excrementos,aseguran que la población actual puede llegar a los 3000 ejemplares. Algo más de 200 se encuentran en cautiverio repartidos por todo China. Aproximadamente el 80% de la población de esta especie en peligro de extinción,sobrevive en las selvas de la provincia de Sichuan en la que nos encontramos.
La escasez de su alimentación principal,el bambú,a causa de la degradación ambiental, supone un grave riesgo para la supervivencia de este precioso animal de cara bonachona que se asemeja a un gigantesco peluche pero capaz de devorar más de 50 kg del mencionado vegetal. A este problema se le añade la enorme indefensión con la que nacen los cachorros necesitados de numerosos cuidados durante los primeros meses de vida para tratar de evitar el alto índice de mortalidad que afecta a la especie.
Por otro lado,el número de oseznos que puede parir una hembra en cautividad es alarmantemente bajo ya que apenas el 30% de éstas consiguen quedarse preñadas. Mientras que al oso panda o panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) se le engloba en la familia de los osos (ursidae),al panda rojo se le considera integrante de una familia independiente,la de los Ailuridae.
El nombre chino de los osos panda (大熊貓) viene a significar algo así como "gran oso-gato" debido a la verticalidad de las pupilas que poseen ambas especies. Los ejemplares en libertad,habitan frondosos bosques sitúados a una altitud de entre 1200 y 3400 metros donde abunda su codiciado bambú. Al llegar a los 5 años de edad,se les considera sexualmente maduros,actividad a la que se dedicará durante la primavera entre los meses de marzo a mayo. La gestación se prolonga durante unos 135 días tras los cuales la hembra parirá una o dos crías. En caso de que se produzca este último caso,la madre abandonará al que considere con menos posibilidades de supervivencia para dedicarse plenamente al cuidado de un único cachorro.
Durante el primero de los dos años de vida que madre y cría comparten,ésta permanecerá mamando a pesar de que a los seis meses ya es capaz de comer ciertas cantidades de bambú. Su vida media gira alrededor de 12 años aunque se conocen casos que llegaron hasta los 36.
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