Oliver Smithies, co-ganador el lunes del premio Nobel de Medicina 2007, es un investigador estadounidense de origen británico cuya pasión por la ciencia nació en su niñez, al leer un tebeo con el personaje de un inventor.
Había un tebeo con el personaje de un inventor; me encantaba y me dije que yo iba a ser inventor. Y eso es en lo que me convertí", declaró Smithies, de 82 años, en una entrevista.
Smithies logró el lunes, junto con su compatriota estadounidense Mario Capecchi y el británico Martin Evans, el Nobel de Medicina por sus trabajos, que han llevado a la creación de ratones transgénicos que han abierto un nuevo horizonte en la investigación de numerosas enfermedades.
Nacido el 23 de julio de 1925 en Gran Bretaña, Smithies estudió fisiología, fisiología animal y química en la universidad de Oxford, donde también obtuvo un doctorado en bioquímica. Partió a continuación a Estados Unidos para hacer un post-doctorado en química física, en la universidad de Wisconsin (centro-oeste), donde conoció a una estadounidense con la que se casó.
Por razones de visado se instaló en Canadá, donde vivió siete años y se convirtió en genetista. De vuelta a Estados Unidos, se incorporó a la facultad de genética de la universidad de Wisconsin. Actualmente, es profesor de patología y medicina de laboratorio en la universidad de Carolina del Norte (Chapel Hill, en la costa este estadounidense).
Sus trabajos sobre el uso del método llamado de "recombinación homóloga" para la modificación de ciertos genes en los ratones le han valido el premio Nobel. En el sitio internet de su laboratorio, Smithies explica que su campo de investigación se refiere a la creación de modelos animales para enfermedades genéticas complejas para "desarrollar nuevos métodos de tratamiento, incluida la terapia genética". Actualmente, sus investigaciones se concentran en la hipertensión y las enfermedades de la sangre.
"El premio corona (Nobel) una vida consagrada a la ciencia y produce un sentimiento de paz", afirmó a la AFP el investigador desde su oficina de la Universidad de Carolina del Norte el lunes. "Me enteré a las cinco de la mañana. No me había levantado cuando recibí una llamada de Suecia a las cinco y atendí sin saber de qué se trataba", señaló.
En una entrevista en 2001, Smithies, un científico apasionado por su trabajo y entusiasta, afirmó realizar experimentos, "prácticamente cada día", algo que calificó como "un aspecto maravilloso de las ciencias". Ese año ya fue galardonado junto con Evans y Capecchi con el premio Albert Lasker de investigación médica fundamental.
"Los conozco muy bien desde hace 15 años", indicó y agregó: "con Mario Capecchi discutimos cada vez que nos vemos en encuentros de científicos. En cuanto a Martin Evans, él en persona aportó, a nuestro laboratorio como regalo científico, células madre embrionarias sobre las cuales trabajaba".
Smithies continúa trabajando en la "selección genética". "Procuro que mis jóvenes colegas tomen el relevo", afirmó, añadiendo que en su sueño sólo le falta ver cómo "la corrección de un gen puede serle útil al ser humano".
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