La extinción de Cretácico es la más famosa entre la población, sobre todo por que se llevó por delante a los dinosaurios. Esos "lagartos terribles" recuerdan tanto a los dragones mitológicos que su pérdida tiene un poso de melancolía. Pero además de esa última gran extinción hubo otras cuatro extinciones masivas y otras muchas extinciones menores.
Para entender mejor esta extinción, investigadores de Arizona
State University y de University of Cincinnati han usado técnicas
geoquímicas basadas en isótopos de uranio. Han encontrado que en
las rocas carbonatadas analizadas esos isótopos indican que hubo un
cambio rápido en la química de los océanos antiguos en la misma
época en la que se dio esta extinción.
Una de las propuestas para esta extinción se basa en la liberación
de sulfuro de azufre, que produjo un fenómeno de anoxia en los
océanos, es decir una pérdida de oxígeno en las aguas.
Aunque ya había pruebas de la existencia antes de la extinción de
esta anoxia oceánica, su cronología y extensión no estaban claras.
Había alguna hipótesis que proponía que el océano profundo de la
época ya era anóxico millones de años antes de la extinción. Según
este nuevo estudio ese periodo de tiempo fue mucho más corto.
Según Gregory Brennecka el agua oceánica era anóxica como máximo
unas pocas decenas de miles de años antes de la extinción.
El equipo de investigadores analizó rocas carbonatadas procedentes
de China de esa época y analizaron las proporciones de uranio 238
frente a uranio 235, así como la proporción entre torio y uranio.
Este estudio asume que estas rocas capturaron ese tipo de isótopos
en el agua del mar cuando fueron formadas por deposición. La
química oceánica puede cambiar esas relaciones isotópicas y
permiten, por tanto, ver si se han producido cambios en la misma,
su intensidad y cuándo se produjeron. Así, una baja concentración
de uranio es señal de anoxia en el agua marina. Lo mismo se puede
decir de una alta relación torio/uranio.
Tanto la relación los isótopos de uranio como la relación
torio/uranio indican que hubo un cambio en la química oceánica
inmediatamente antes de la famosa extinción. La anoxia se dio
sólamente durante un breve periodo de tiempo (bajo el punto de
vista geológico) en lugar de un periodo de tiempo muy largo como
previamente se había dicho.
Aunque previamente se habían analizado estos isótopos en pizarras,
es la primera vez que se hace en rocas carbonatadas, lo que abre la
puerta al desarrollo de una nueva herramienta de análisis. Las
rocas carbonatadas son más abundantes que las pizarras y esto
facilita este tipo de estudios. El mismo sistema se puede emplear
para comprobar la existencia de anoxia en otros periodos
geológicos.
Por otro lado, David Bottjer, de USC Dornsife, usa esa extinción
masiva y otras como analogía de lo que nos puede pasar ahora.
La temperatura global ha subido tres cuartos de grado centígrado en
los últimos 100 años y hay pruebas de que un aumento del dióxido de
carbono y otros gases de efecto invernadero está ligado a ese
aumento de temperatura.
Pero independientemente de la causa, Bottjer dice que los
científicos deben lidiar con la pregunta de si hay que preocuparse
o no de ello.
Para contestar a esa pregunta este investigador ha examinado
pruebas fósiles sobre los océanos terrestres de hace cientos de
millones de años hasta de hace unos pocos millones. Ha presentado
sus conclusiones en el congreso de la Sociedad Geológica Americana
que se celebró el pasado 11 de octubre en Minneapolis.
Lo que nos dice el registro geológico, según este investigador, es
que en el pasado un aumento del nivel de dióxido de carbono, debido
obviamente a causas naturales, siempre dio lugar a extinciones
masivas.
Sostiene, por ejemplo, que pese a que las causas exactas de la
extinción del Pérmico están todavía bajo debate, probablemente se
debió a la ruptura del supercontinente Pangea que dio lugar a una
gran actividad volcánica. Actividad que se dio a través de
depósitos de carbón y que produjo una gran emisión a la atmósfera
de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono.
Según la temperatura del planeta subía hasta 5 grados, la vida
terrestre y marina fue desapareciendo.
Botter hace tres predicciones principales, basadas en observaciones
de lo que pasó en el pasado, sobre lo que está ocurriendo hoy en
día y lo que sucederá en el futuro:
1- Los océanos absorberán más dióxido de carbono y se harán más ácidos. Entre otras cosas se espera que desaparezcan los arrecifes de coral, cosa que ocurrió también en el Pérmico.
2- Los microorganismos aumentarán su abundancia según las otras formas de vida declinan. Morirán los animales y los microbios los reemplazarán. Con el coral ya desaparecido los microorganismos comenzarán a construir sus propios arrecifes en los océanos.
3- Una atmósfera más cálida reducirá la circulación oceánica. A menor circulación se producirá una menor mezcla y se disolverá menos oxígeno en el agua. Se producirán zonas muertas más numerosas y extensas en donde se dé la anoxia y en donde la vida compleja desaparecerá.
Botter dice que él no es el único científico que está mirando al
pasado en busca de pistas para saber lo que pasará en el
futuro.
Otros científicos han realizado estudios similares usando el Máximo
Térmico del Paleoceno-Eoceno, que se dio hace 55 millones de años.
Un evento que resultó en un aumento de la temperatura global de
varios grados centígrados.
"Aunque no es una analogía perfecta, el final de la extinción
oceánica del Pérmico tiene mucho que enseñarnos acerca del futuro
océano en calentamiento global", añade.
La nota prensa en este caso se titula "Y los microbios
heredarán la Tierra", que es una visión más pesimista que la
que asumen que sólo quedarán ratas y cucarachas.
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las extinciones menores muchas y masivas extinciones 5 y las extinciones se deven ha dos causas falta de comida y meteoritos de vez en cuando y otra cosa la extincion de la humanidad puede ser al final de este siglo el 21 siglo es muy probable los que estamos aqui no estaremos y bien la armamos antes de irnos al final de este siglo o la armamos desde el cielo o mas alla la mayoria de los vivos aqui seran unos cerca de 7000 mil millones y mayoria adultos niños solo unos cientos de millones lo dicho la extincion de la humanidad estara al final del siglo presente siglo 21
si el cambio no se realiza en cada uno de nosotros; la especie con la capacidad y el conocimiento de las leyes naturales, el fin seria inevitable.
abra que pensar entonces en que mundo queremos vivir o no vivir.