Se ha descubierto otra razón más para incluir al asma en la lista de potenciales efectos nocivos para la salud generados por el humo del tabaco inhalado por los fumadores pasivos, especialmente para los no fumadores. Además, la práctica de usar el ozono para eliminar el olor del humo del tabaco en interiores, incluyendo habitaciones de hotel y el interior de vehículos, probablemente sea una mala idea.
n nuevo estudio a cargo de investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley demuestra que el ozono puede reaccionar con la nicotina en el humo de segunda mano (el humo exhalado por los fumadores activos) generándose como resultado partículas ultrafinas que para los enfermos de asma pueden constituir una amenaza peor que la de la nicotina en sí misma. Estas partículas ultrafinas también se convierten en componentes muy importantes del humo de tercera mano (el residuo del humo de tabaco que persiste, pegado a superficies, mucho tiempo después de que un cigarrillo ha sido apagado).
El estudio llevado a cabo por el equipo del químico Mohamad Sleiman revela que la nicotina puede reaccionar con el ozono para formar partículas de aerosoles orgánicos secundarios que tienen menos de 100 nanómetros de diámetro y tienden a quedar depositadas en superficies.
Debido a su tamaño, así como a la relación entre su volumen y su área de superficie, las partículas ultrafinas tienen la capacidad de transportar y depositar sustancias químicas orgánicas potencialmente perjudiciales hasta muy adentro en el tracto respiratorio inferior, donde promueven el estrés oxidativo. Se sabe que los ancianos y las personas muy jóvenes son quienes están sometidos al mayor riesgo de efectos nocivos por culpa de la inhalación de estas partículas.
Los peligros del humo de tabaco inhalado por los fumadores pasivos han sido bien documentados. Ese humo contiene varios millares de toxinas químicas distribuidas como partículas o gases.
Liberada como vapor por la combustión del tabaco, la nicotina es un adsorbente poderoso y persistente que se fija a las superficies en los interiores de edificios y vehículos, de donde es liberada poco a poco al aire de esos interiores a lo largo de un periodo de meses después de la emisión del humo del cigarrillo culpable.
El ozono, cuando está a escasa altura del suelo, no resulta beneficioso como sí lo es en la estratosfera. A poca altura, es un contaminante urbano común que ha sido relacionado con problemas de salud, incluyendo asma y dolencias respiratorias.
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