Nuestra forma de ser, miedos, habilidades intelectuales y recuerdos están en nuestro cerebro. Sin ese hardware todas esas maravillas se desmoronan para siempre. Quizás usted, amigo lector, pueda ahora mismo evocar otros tiempos felices, quizás cuando de pequeño pasó una tarde de verano bañándose en el río con su familia, o el día que oyó a su hijo pronunciar su primera palabra. O puede que recuerde esa época en la que vivió fuera de su país, conoció gente nueva, nuevas costumbres, comidas, paisajes y fue feliz. Quizás recuerde el primer beso con esa chica del instituto o la sonrisa de su abuelo. Cada cual tiene sus recuerdos favoritos y también otros tristes, pero que nos ayudaron a madurar y a ser personas.
![]() |
|
|
Lo más sorprendente fue darse cuenta de que esta proteína viene
en dos variedades, la más común Orb2A y con tendencia a
oligomerizar y la escasa Orb2B con menos tendencia a oligomerizar.
La variedad rara es la que está regulada por la más común y actúa
como una semilla para la oligomerización inicial para luego tomar
copias de la más abundante.
El proceso es similar a otros que se dan en las enfermedades de
Alzheimer, Parkinson y Huntington. También es similar a las
enfermedades medias por priones como la de Creutzfeldt-Jakob en la
que se expanden oligómeros tóxicos a partir de varias
proteínas.
El trabajo de estos investigadores apunta a que la común presencia
de oligómeros en estas enfermedades se debe a que en el cerebro se
usan habitualmente mecanismos de oligomerización para funcionas
básicas y por tanto no hay mecanismos para evitar la
oligomerización fuera de control.
Digamos que los mismos mecanismos fisico-bioquímicos que nos
permiten pensar o mantener recuerdos son los que, fuera de control,
pueden destruir nuestro cerebro y a nosotros mismos. Si hubiera
mecanismos que impidieran la oligomerización entonces no podríamos
reforzar, por ejemplo, nuestras sinapsis y recordar algo pasado un
tiempo. El precio a pagar por ciertas funciones neuronales sería
que a veces podemos sufrir una de esas enfermedades.
Por otro lado, un nuevo resultado, basado en experimentos realizados con ratones, apunta a que la posibilidad de que los priones salten la barrera entre las especies es mucho más alta de lo que se creía. Al parecer incluso muchas veces la infección por priones pasa inadvertida. Señalan que puede que haya problemas con trasplantes de órganos o trasfusiones de sangre realizados en el pasado. Se están diseñando nuevos test para detectar esta infección. Una estadística basada en personas operadas de apendicitis dice que 1 de cada 4000 personas es portadora de priones en el Reino Unido.
Recodemos el gran problema que hubo en el Reino Unido debido al mal
de vacas locas, que afecto a numerosas personas. Probablemente fue
causado por el uso de piensos que contenían derivados cárnicos
(básicamente convirtieron a las vacas en carnívoras) y de este modo
los priones se extendieron por la cabaña ganadera y por la cadena
alimenticia humana. Los priones no pueden ser destruidos por calor
sin destruir totalmente el alimento que los contiene.
Recientemente se ha vuelto a permitir el uso de piensos animales
con derivados cárnicos en su composición.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

