Los importantes avances en las tecnologías de automatización integral de los sistemas de metro han permitido que esta solución se expanda hacia distintas ciudades en todo el mundo. En Kuala Lumpur, Dubai, Tokio y Copenhague existen ya metros totalmente automatizados, que llevan funcionando varios años. Ahora, otras ciudades importantes de Europa, América del Norte y Asia pretenden incorporar este mismo sistema, que permite optimizar la seguridad y el servicio al cliente. Por Pablo Javier Piacente de Tendencias Científicas.
l desarrollo de nuevas tecnologías de automatización en los sistemas de metro ha llevado a que muchas ciudades de distintas partes del mundo adopten o estén adoptando esta solución para sus servicios. Según sus impulsores, estos sistemas permiten eliminar el error humano y mejorar las condiciones de seguridad, además de facilitar la prestación de un mejor servicio al usuario.
El futuro del transporte público podría definirse alrededor de tres soluciones tecnológicas: trenes sin conductor que son manejados a través de los sistemas informáticos ubicados en una sala controlada de manera remota, detectores láser que advierten sobre cualquier incidente o cambio de situación en las redes, y algoritmos de control avanzados para un mejor rendimiento.
Esta es la hipótesis que manejan los principales especialistas en automatización integral ferroviaria, según un artículo recientemente publicado en el medio especializado Railway Technology. En la actualidad, cualquier nuevo sistema de metro integra por lo menos algún nivel de automatización, pero muchos centros de transporte modernos podrían avanzar hacia mayores niveles de automatización, incorporando sistemas de trenes sin conductor.
Kuala Lumpur, Dubai, Tokio y Copenhague son ejemplos de ciudades
que poseen sistemas totalmente automatizados de metro funcionando
desde hace varios años. Los avances y los resultados positivos de
estas tecnologías han llevado a que otras ciudades importantes de
Europa, América del Norte y Asia comiencen a incorporar también
este tipo de soluciones.
Más seguridad, más eficacia y mejor servicio al
cliente
Los beneficios de los sistemas de metro sin conductor parecen ser obvios: tiempos de funcionamiento más previsibles y controlables, optimización en el uso de la energía y sistemas computarizados de detección de fallos con respuesta instantánea, y ausencia de errores humanos son solamente algunas de estas ventajas.
Sin embargo, más allá de los beneficios para la atención al cliente, la seguridad y la puntualidad de los servicios, la aparente eliminación de personal de los trenes debe poder ser justificada con amplios beneficios para la industria y para la población. ¿Qué ventajas podrían justificar este cambio, que sin dudas sería polémico y significaría problemas sindicales y políticos?
Cualquier sistema de transporte de metro busca brindar un servicio seguro, eficaz, puntual y de alta calidad, pero muchos operadores trabajan actualmente cerca de los límites de su capacidad en las grandes ciudades. La automatización integral permitiría maximizar el rendimiento operacional de un sistema de metro, siendo una solución más rentable que la construcción de nuevas líneas o la ampliación de las plataformas.
Según Frank Gerken, director general de Siemens Mass Transit, una
división de la empresa Siemens Mobility, las operaciones de los trenes
se vuelven más exactas y precisas en cuanto al cumplimiento de los
tiempos de viajes y trayectos gracias a los sistemas avanzados de
automatización, porque los controles y calendarios son más
eficaces.
Ventajas y polémicas
Asimismo, Gerken explicó que la frecuencia de los trenes puede ser mejorada, especialmente en horas de menor tráfico, ante la necesidad de una menor cantidad de personal operativo. Por otro lado, la automatización puede reducir el desgaste y desgarre de la propulsión de trenes y sistemas de frenado, optimizar el consumo energético y reducir potencialmente los costes de operación, a través de una mayor eficacia y el funcionamiento regular de los trenes.
El primer paso en la automatización de cualquier sistema de metro incluye a las funciones principales de seguridad, mediante la protección continua y automática de los trenes. En ese punto, la seguridad mejora con el incremento de la automatización computarizada en los sistemas de control, logrando mayor precisión con relación a las soluciones que se basan en recursos humanos.
Aunque los sistemas automáticos de control de trenes de metro han estado disponibles desde la década de 1980, el primer sistema sin conductor e integralmente automatizado fue implementado en 2003 en Singapur. En la actualidad, ciudades como Londres se encuentran analizando la posibilidad de incorporar sistemas de trenes de metro sin conductor.
A pesar de las ventajas indicadas, el proyecto de Londres y otros similares en otros puntos del planeta se enfrentan a una fuerte oposición sindical. Para Gerken, los miedos del personal son infundados, ya que en aquellas ciudades donde se han puesto en marcha este tipo de servicios el personal dedicado a la conducción de los trenes ha sido reubicado en tareas de atención y servicio al usuario, lo que también permite mejorar las relaciones con los clientes.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.


Si en Valencia ponen trenes sin conductor, ¿a quién podrán culpar en un hipotético accidente como el de la linea 1?
De momento, lo que han puesto son estaciones sin jefe de estación y los abuelitos y abuelitas (sobre todo, pero no únicamente) se hacen un lío para conseguir un billete de una máquina.