Según el modelo estándar de partículas, la materia se organiza en
tres familias. La primera está formada por el quark arriba, el
quark abajo (ambos partes constituyentes de neutrones y protones),
el electrón y el neutrino del electrón (ambos leptones). La segunda
está formada por el quark encantado, el quark extraño, y los
leptones muón y neutrino muónico. La tercera familia está compuesta
por los quark cima y fondo y los leptones tau y neutrino del tau.
Todas estas partículas tienen espín semientero y por tanto son
fermiones (que responden a las Estadística de Fermi-Dirac). Para
organizar estas partículas están: los gluones (literalmente
"pegamentones") que unen los quarks entre sí, siendo los
responsables de la fuerza nuclear fuerte; los fotones, responsables
de las interacciones electromagnéticas; y las partículas W+, W- y
Z0, que controlan las desintegraciones y son las responsables de la
fuerza nuclear débil. Estas partículas mediadoras tienen todas
espín entero y responden a la estadística de Bose-Einstein, son,
por tanto, bosones.
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La síntesis de partículas a partir de energía no es sencilla,
cuanto más pesadas son las partículas a sintetizar más energía se
necesita, y las partículas de la segunda y tercera familia son
bastante pesadas (cada vez más pesadas). Además, no es posible
obtener quarks aislados así que hay que crear partículas compuestas
(bariones o mesones) que las contengan. La manera para hacerlo es
acelerar partículas corrientes en un acelerador hasta una velocidad
próxima a la de la luz (velocidad a la que tienen mucha energía
cinética) y hacerlas chocar entre sí. Para poder hacer esto las
partículas en cuestión tienen que estar cargadas eléctricamente y
aprovecharse de campos electromagnéticos para poder acelerarlas y
confinarlas.
Además, como se tarda un tiempo en acelerarlas, y no se puede
construir un túnel muy largo, se las hace girar en un anillo. Aquí
surge el primer problema. Toda partícula cargada en aceleración (y
forzarla a girar en círculos es una forma de aceleración) emite
radiación sincrotón, perdiendo energía en el proceso. Así que para
alcanzar alta energía se necesita meter más energía de la que se
pierde por radiación sincrotón.
Una manera de solucionarlo es utilizar partículas pesadas (como por
ejemplo protones), que generalmente son partículas compuestas que
no dan colisiones limpias, pero que permiten alcanzar mucha energía
sin mucha pérdida por radiación sincrotón. El colmo de los colmos
es hacer chocar núcleos de átomos pesados como el oro, haciendo
circular iones de este elemento por un acelerador.
Una instalación que se dedica precisamente a esta tarea es el
Colisionador de Iones Pesados Relativistas o RHIC en Brookhaven
National Laboratory. Consiste en un acelerador de casi cuatro
kilómetros de circunferencia. Recientemente, los científicos que
allí trabajan han sintetizado el antinúcleo (núcleo compuesto por
partículas de antimateria) más masivo hasta la fecha, publicando su
hallazgo en Science Express el pasado cuatro de marzo.
Como es un antinucleo tiene una carga eléctrica negativa en lugar
de positiva. Contiene concretamente un antiprotón, un antineutrón y
una partícula neutra denominada antilambda. Es el primer antinúcleo
en ser creado que contiene un antiquark extraño, pues esta
antilambda contiene un antiquarks arriba, un antiquark abajo y un
antiquark extraño.
Según Horst Stoecker, de la Asociación alemana Helmholtz, este
descubrimiento podría tener unas consecuencias sin precedentes en
nuestra visión del mundo, pues esta antimateria abriría la puerta a
una nueva dimensión en la carta de núcleos. Hasta hace poco se
creía que la síntesis de este tipo de núcleos era imposible.
Este descubrimiento podría ayudar a la creación de modelos de
estrellas de neutrones y a explorar las asimetrías fundamentales en
el universo primitivo, justo una fracción se segundo después del
Big-Bang.
Los físicos que se dedican a este negocio usan frecuentemente
tablas periódicas de los elementos que son tridimensionales. En
ellas se tiene en cuenta no solamente los distintos isótopos, sino
un número cuántico extra denominado extrañeza que depende de la
presencia de quarks extraños. Para la materia ordinaria este número
cuántico vale cero. Cuando hay más de uno de estos quarks entonces
a estos núcleos se les llama hipernúcleos o antihipernúcleos si son
de antimateria. Este descubrimiento consiste en la síntesis del
primer antihipernúcleo.
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En estrellas colapsadas, como una estrella de neutrones, puede
ocurrir que la extrañeza no sea nula, por lo que este hallazgo
podría ayudar a distinguir entre modelos que describan estados
exóticos de la materia que traten de explicar esos objetos. En el
pasado se ha especulado con la posible existencia de objetos
colapsados compuestos principalmente de materia extraña (de quarks
extraños).
Este hallazgo podría además ayudar a entender la violación de la
simetría fundamental entre materia y antimateria. Como ya sabemos,
durante el Big Bang se produjo un exceso de materia sobre
antimateria y por esta razón el Universo no es solamente una nube
de radiación, sino que hay materia y prácticamente no hay
antimateria. Este problema de la asimetría de materia-antimateria
constituye un problema aún por resolver en Física.
Con el RHIC se alcanzan densidades de energía comparables a las
existentes unos pocos microsegundos después del Big Bang, pero en
las colisiones entre iones de oro se producen quarks y antiquark en
la misma cantidad. La ruptura de esta simetría se tuvo que
producir, por tanto, a una energía aún mayor o ser muy sutil. Para
poder intentar solucionar este misterio se puede tratar de medir
desviaciones sutiles entre materia y antimateria. Zhangbu Xu, del
Brookhaven, cree que hay buenos expectativas de que futuras medidas
en el RHIC permitan resolver este misterio. El equipo del detector
STAR ha encontrado que la tasa a la que los antinúcleos es
producida es consistente con lo esperado si nos basamos en la
estadística de la sopa de quarks que se generan en las colisiones.
Extrapolando los resultados obtenidos, los científicos de esta
institución creen que podrán descubrir antinúcleos aún más pesados
en las colisiones próximas. Hay predicciones según las cuales hay
núcleos el doble de pesados que el descubierto que contienen quarks
extraños y que pueden ser especialmente estables.
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Si se forma materia extraña, Strangelets, tenian razon Walter y Sancho que lo predijeron junto a la posibilidad de que se formaran micro agujeros negros en el LHC.
La formacion de Strangelets dijeron que se manifestaria en una creciente inestabilidad de la Corteza Terestre y por tanto en claro incremento en el numero de ..... terremotos
muyy interensante yo mas omenos estava enterado