Ingenieros norteamericanos han fabricado por primera vez transistores invisibles de alto rendimiento, gracias a la combinación de un material inorgánico (el óxido de indium) con uno orgánico (moléculas que se autoensamblan a escala nanométrica). Aunque ya existían transistores invisibles, su escaso rendimiento descartaba posibles aplicaciones. Los nuevos transistores invisibles, producidos sobre plástico o cristal, permitirán proezas tecnológicas como pantallas de texto o imágenes que aparentemente flotan en el espacio y que pueden proyectarse sobre el parabrisas de un automóvil, en las gafas protectoras de los soldados e incluso en las ventanas domésticas. Los nuevos transistores saldrán al mercado en 2008. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
ngenieros de la Universidad de
Northwestern, en Illinois, USA, han conseguido crear transistores
transparentes de alto rendimiento que pueden acoplarse sin costes
excesivos tanto a plásticos como a cristales.
Según informa dicha universidad en un comunicado, el aparato
permitiría, por ejemplo, crear pantallas de alta resolución, gafas
militares que presenten las instrucciones u ordenes antes los
mismísimos ojos de un soldado, parabrisas en los que aparezcan
mapas translúcidos de las carreteras o carteles que a la vez sirvan
como ventanas.
Los transistores son un componente clave de nuestra civilización,
teniendo en cuenta que toda la electrónica moderna los utiliza en
circuitos integrados, microprocesadores, controladores de motores
eléctricos de corriente continua… además de que actualmente están
integrados en todos los dispositivos electrónicos de utilización
diaria, como radios, televisores, hornos microondas, lavadoras o
reproductores de audio y vídeo, entre otros artefactos.
Combinación de materiales
De ahí la importancia de este descubrimiento, del que también se ha
hecho eco la revista Nature Materials, ya que se trata de un
circuito de muy bajo consumo de energía, aproximadamente de un
voltio.
Los investigadores han estado durante mucho tiempo intentando
desarrollar nuevos tipos de dispositivos electrónicos sin cables
visibles. En 2004, por ejemplo, investigadores de la Oregon State
University también crearon un modelo de transistores
invisibles.
Sin embargo, hasta ahora, nadie había sido capaz de desarrollar un
material para los transistores que pudiera ser invisible al mismo
tiempo que mantener su pleno rendimiento. En el artículo de Nature
Materials, los autores señalan sin embargo que ya es posible
producir "transistores transparentes de alto rendimiento"
sobre plástico y cristal.
Cómo se ha conseguido
Gracias a la combinación de materiales orgánicos e inorgánicos
desarrollado por un equipo de especialistas liderado por Tobin J.
Marks, profesor de ciencias de los materiales e ingeniería en la
universidad de Northwestern, podrían generarse una gran variedad de
aplicaciones en la electrónica inconcebibles hasta ahora.
Para crear estos transistores de película fina, el Mark Group
combinó capas de óxido de indium (In2O3), un semiconductor
inorgánico que se usa en algunos tipos de baterías y reflectores,
con moléculas orgánicas que se autoensamblan en múltiples capas y a
escala nanométrica, desarrollando propiedades aislantes
superiores.
Las películas de óxido de indium pueden fabricarse a temperatura
ambiente, permitiendo el bajo coste de la producción de los
transistores. Además de ser transparentes, estos transistores
funcionan mejor que los de silicio que actualmente se usan en las
pantallas de LCD y casi tan bien como los transistores de
polisilicio de alta calidad.
Los prototipos desarrollados en la universidad de Northwester
estarán disponibles en 12 ó 18 meses, afirma Marks, que ha formado
una compañía, Polyera, para llevar al mercado la tecnología.
Procedimiento clave
Los transistores transparentes no son una novedad, dado que se
emplean (transistor de película fina o TFT) en las pantallas planas
de cristal líquido o pantallas planas de matriz activa. Sin
embargo, su rendimiento suele ser mediocre, y cada tres o cuatro
transistores controla tan solo un píxel o unidad de información de
un punto de imagen.
Con el tiempo, los laboratorios han obtenido semiconductores más
rápidos, que permiten grabar sobre un soporte transparente
circuitos tan complejos como se quiera. Los semiconductores
orgánicos, formados por varios átomos, sirven como tales, pero su
fabricación es extremadamente delicada.
Necesitaban de un procedimiento desarrollable a escala industrial.
Con el método creado por el Mark Group, que permite la fabricación
de estos transistores a temperatura ambiente, parece que el
objetivo de fabricación viable podría haberse conseguido. En 2008,
por tanto, quizá puedan ya adquirirse.
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