Las plantas juegan un importante e inesperado papel a la hora de limpiar la atmósfera de compuestos químicos perniciosos.
hora que el hemisferio boreal se adentra en el otoño y nuestros árboles de hoja caduca se tiñen de rojos, amarillos y ocres, no está de más recapacitar sobre la importancia de nuestros bosques. Recordemos que al paso que llevamos todos los bosques del planeta habrán desaparecido en 20 ó 100 años. Bueno es saber las funciones que tienen. Un estudio reciente nos habla de una función que normalmente pasa desapercibida: la limpieza de contaminantes.
Un grupo de científicos del Centro Nacional para la Investigación
Atmosférica (NCAR) en Boulder (Colorado) ha usado datos
observacionales, estudios de expresión de genes y modelos
computacionales para mostrar que las plantas absorben un tercio más
de los contaminantes químicos atmosféricos de lo que antes se
creía.
Según Thoma Karl las plantas consumen activamente ciertos tipos de
contaminantes y, por tanto, limpian nuestro aire a un nivel mayor
del que creíamos.
El equipo de investigadores se centró en ciertos productos químicos
como los compuestos orgánicos volátiles oxigenados (oVOC en inglés)
que tienen un impacto a largo plazo sobre el ambiente y la salud
humana. Es un paso más en la comprensión de las complejas
interacciones entre plantas y atmósfera.
Estos compuestos se forman en abundancia en la atmósfera a partir
de hidrocarburos y otros compuestos químicos que son emitidos por
fuentes naturales, como las propias plantas, y por actividades
humanas como el transporte y la construcción. Así por ejemplo, los
automóviles exhalan estos compuestos y la quema de carbón también
los genera.
Estos compuestos moldean la química atmosférica e influyen en el
clima. Los oVOC producen un calentamiento extra sobre la atmósfera,
pero son pobremente representados en los modelos climáticos, pues
casi nunca se les considera.
Algunos oVOC se transforman en pequeñas partículas formando un
aerosol que tiene un efecto importante en la formación de nubes y
sobre la salud humana.
Midiendo los niveles de oVOC en varios países los investigadores
descubrieron que las plantas estaban tomando estos compuestos a un
ritmo inesperado: unas cuatro veces más rápido de lo que se
creía.
Este ritmo era especialmente más rápido en bosques densos, y más
evidente cerca de la cumbre del dosel del bosque, en donde se
observó una absorción de oVOC del 97%.
![]() |
La pregunta obvia era saber cómo las plantas se las apañaban
para absorber semejantes cantidades de estos compuestos
químicos.
Entonces los investigadores trasladaron la investigación a su
laboratorio y se centraron en el álamo blanco porque ofrecía
ventajas a la hora de secuenciar su genoma.
Descubrieron que cuando los árboles estaban sometidos a estrés,
fuera por una herida física o por su exposición a un irritante como
el ozono, entonces empezaban a aumentar rápidamente su absorción de
oVOC. Lo interesante del efecto del ozono troposférico (un
contaminante) es que cuanto más contaminado está el aire por este
gas, las plantas absorben más oVOC, aunque hay un nivel de
saturación que la planta ya no puede manejar.
Al mismo tiempo, lo investigadores vieron que tenían lugar cambios
en los niveles de expresión de ciertos genes que indicaban un
aumento de la actividad metabólica de los álamos. La absorción de
estos compuestos parece formar parte de un gran ciclo
metabólico.
Las plantas producen productos químicos para protegerse a ellas
mismas de irritantes o para repeler a los insectos que las atacan.
Es un análogo a cuando nuestro cuerpo aumenta la producción de
glóbulos blancos en sangre frente a una infección. Pero si la
planta los produce en exceso entonces se tornan tóxicos.
Para poder metabolizar estos compuestos, las plantas comienzan con
un aumento de los niveles de ciertas enzimas que transforman estos
compuestos en sustancias menos tóxicas. Al mismo tiempo las plantas
rebajan los niveles de oVOC, que pueden ser metabolizados por las
enzimas.
Este proceso metabólico de las plantas tiene un efecto secundario
en la atmósfera, que es limpiada de estos compuestos gracias
ellas.
Estos investigadores, una vez comprendieron el papel de las plantas
a la hora de limpiar de oVOC la atmósfera terrestre, crearon un
modelo computacional para simular el efecto sobre la atmósfera a
nivel global.
Los resultados indicaron que a escala global las plantas son
responsables de retirar de la atmósfera un 36% más oVOC de lo
predicho en estudios previos.
Ahora, cuando pasee por un bosque, quizás en busca de setas, y vea
las hojas de álamo caídas alrededor de un delicado carpóforo,
piense que si el aire que respira le sienta tan bien hay buenas
razones para ello.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

