Encuentran pruebas de la existencia de un océano interior de agua salada en la luna Encelado de Saturno. Encelado, una de las lunas naturales de Saturno, se está convirtiendo en un lugar muy interesante gracias a la misión Cassini.
El espectrógrafo ultravioleta de Cassini ha obtenido datos
complementarios que también apoyan la presencia de un océano
interior.
Los cristales de hielo que se forman vuelven a caer sobre la
superficie de esta luna. Se calcula que se han ido apilando capas
de hielo sobre la superficie hasta conseguirse un grosor de 125 m.
El ritmo de acumulación es de 1 mm cada 1.500 años por lo que los
chorros han estado activos unas decenas de millones de años como
mínimo.
Este resultado es interesante a la hora de buscar sitios en el
Sistema Solar que sean propicios para la vida. Una masa de agua
líquida y salada parece lo suficientemente hospitalaria para la
vida. Según los participantes en una reunión celebrada
recientemente en el instituto SETI, Encelado es el lugar del
Sistema Solar más propicio para la vida fuera del la Tierra.
Se ha propuesto una misión para estudiar este satélite de Saturno,
aunque no se espera su llegada hasta los años treinta de este siglo
y sólo si se aprovecha una ventana temporal para que Júpiter
proporcione la necesaria asistencia gravitatoria. La idea es que se
analicen posibles biomarcadores en los chorros, como ratios
inusuales entre carbono 13 y 14 o el predominio de aminoácidos
levógiros o dextrógiros.
Aunque la fotosíntesis no es posible en el interior de Encelado,
quizás haya seres quimiosintéticos viviendo del hidrógeno y
produciendo metano. El metano sería reciclado en procesos
geológicos. Incluso se ha especulado con que pudieran vivir del
acetileno que sería convertido en etanol y acetona.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

