Los años pasan y seguimos sin confirmar plenamente la materia y energía oscura, pero los resultados se vienen sucediendo uno detrás del otro. Ahora, una campaña de observación de 200.000 galaxias realizada con datos tomados desde satélite por la NASA y por el Telescopio Angloaustraliano proporciona una confirmación independiente sobre la energía oscura o, más concretamente, sobre la aceleración de la expansión cosmológica. Los datos obtenidos se extienden varios miles de millones de años en el pasado cósmico.
A partir de datos tomados desde satélite se confeccionó un mapa
tridimensional de galaxias en el que se identificaron las galaxias
más jóvenes y brillantes. Luego, usando el Telescopio
Angloaustraliano estudiaron los patrones de distancia entre estas
galaxias.
Las fluctuaciones originales del Big Bang provocaron patrones de
formación galáctica en los que cada en cada par galáctico las
galaxias estaban separadas 500 millones de años luz en promedio.
Usando esta regla de medir estándar los investigadores determinaron
la distancia de pares de galaxias a la Tierra. Al igual que en los
estudios de supernovas, estos datos sobre distancias se combinaron
con la información acerca de la velocidad de recesión (que es
reflejo de la expansión) y resultó, otra vez, que el Universo se
expande cada vez más rápido (o que lo hacía más lentamente en el
pasado para ser exactos).
Además, el equipo de investigadores usó el mapa galáctico obtenido
para estudiar cómo los cúmulos de galaxias crecen a lo largo del
tiempo hasta contener miles de galaxias. Los cúmulos atraen más y
más galaxias debido a la gravedad (que es proporcional a la masa
contenida en él, es decir, al número de galaxias). Pero a este
crecimiento se opone la energía oscura, que tienen a disgregar los
cúmulos. Como este efecto reduce el crecimiento natural del cúmulo
debido a la gravedad, se puede substraer el efecto de la energía
oscura en el proceso.
Según estos resultados, parece que se va confirmando la presencia
de la constante cosmológica en nuestro Universo. Como la constante
tiene un valor fijo por unidad de volumen y se crea más espacio
continuamente, la fuerza de repulsión que produce es cada vez más
intensa. El espacio es muy grande, y cada vez se crea más debido a
la expansión, el efecto de esta constante, que casi era nulo al
comienzo del Universo, será cada vez más importante en el futuro y
alimentará un ciclo de retroalimentación positivo que expandirá el
Universo cada vez más rápido diluyendo la materia que contiene y
reduciendo con ello la fuerza de gravedad.
Sin embargo, esta constante cosmológica, esta energía del espacio
vacío que actúa como fuerza repulsiva, no ha desvelado todavía
todos sus misterios. No se sabe explicar el valor que parece tener.
Cuando se creía que era nula era mucho más fácil explicar que era
exactamente cero, simplemente no existía. Si todo esto se confirma,
dicha constante tendría un valor muy pequeño pero distinto a cero.
¿Por qué precisamente ese valor? En ciencia suele ocurrir que la
respuesta a una pregunta nos produce nuevas preguntas que no
sabemos contestar, al menos de momento.
El Universo se expandirá cada vez más rápido hasta que se diluya
prácticamente en la nada, pues no se conoce ningún mecanismo que
pare la expansión. Todas las galaxias fuera de nuestro grupo local
se escaparán fuera del horizonte observacional a mayor velocidad
que la luz y la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda formarán junto
a sus satélites una única galaxia aislada en el centro de un
inmenso espacio vacío (el Universo observable de entonces) gracias
a la gravedad: Lactómeda. Los lactomedanos no conocerán la
existencia de otras galaxias y los supuestos habitantes de esas
otras galaxias también padecerán la misma suerte de censura
cósmica. Casi deberíamos de dar las gracias, no sólo por saber
todos estos detalles cosmológicos, sino por vivir en el momento en
el que ello es posible. Sin duda vivimos en un tiempo
privilegiado.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

