Los glaciares de regiones extensas y montañosas desempeñan una función decisiva para el suministro de agua a los centros de población, pero unas regiones dependen en mayor medida que otras del agua de deshielo, según indica una nueva investigación. Este estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), fue realizado por especialistas en glaciología y climatología de la Universidad de Innsbruck (Austria).
stos recogieron datos sobre la cantidad de precipitación en
glaciares específicos y determinaron cuánto tiempo tarda el agua en
estar disponible en dichos centros de población. Los autores
abarcaron en su totalidad las cuencas hidrográficas de los
glaciares del Himalaya, los Andes, las montañas del Cáucaso,
Siberia, Norteamérica y Nueva Zelanda y se basaron en datos de
temperaturas y precipitaciones y también en otras informaciones del
«Inventario Mundial de Glaciares» (World Glacier Inventory) y el
«Modelo Digital Mundial de Elevaciones» (Global Digital Elevation
Model).
«Es muy distinto que el agua caiga en un periodo de sequía o en un
periodo en el que la tasa de precipitaciones suele ser elevada»,
explicó uno de los coordinadores del estudio, el Dr. Ben Marzeion
del Instituto de Geografía de la Universidad de Innsbruck. «Hay
regiones, por ejemplo las bañadas por el Mar de Aral, en las que
las precipitaciones suelen producirse en invierno en las zonas
montañosas. La escorrentía de agua de deshielo en verano procedente
de glaciares es indispensable para la población local.»
Esta agua de deshielo es esencial para las poblaciones de las
regiones de estas características. El estudio pone de manifiesto
que las comunidades de las zonas montañosas dependen seriamente del
deshielo de los glaciares pese a que su número de habitantes sea
reducido.
«Las consecuencias son mucho más graves en las cuencas
hidrográficas ubicadas en latitudes medias, donde la densidad de
población es mucho más elevada y el deshielo aporta una gran
proporción de las reservas de agua», señalan los expertos.
Su motivación para llevar a cabo el estudio fue esclarecer las
repercusiones del cambio climático en el suministro hídrico a
regiones muy pobladas. «En los últimos años se han difundido
ciertas cifras que no se sostienen si se examinan con
detenimiento», adujo el profesor Georg Kaser, especialista en
glaciología y climatología de la Universidad de Innsbruck que
también dirigió el estudio. «Es una exageración afirmar que el
retroceso de los glaciares pone en peligro el suministro de agua a
2.000 millones de personas.»
Los hallazgos de este trabajo ayudarán a la comunidad científica a
solucionar futuros problemas de abastecimiento de agua. «Es
indudable que la evolución climática prevista puede perjudicar a
poblaciones pequeñas de zonas muy montañosas», apuntan los
investigadores.
El profesor Kaser, que manifestó su satisfacción por los resultados
del trabajo, declaró: «En principio hemos aplicado un enfoque
científico que, a pesar de su sencillez, nos proporciona argumentos
de peso para llevar a cabo un debate más diferenciado en el ámbito
de la investigación climática. De cara al próximo informe del Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC),
nuestros datos pueden servir de base para estimaciones más precisas
a nivel regional y muestran que el impacto del cambio climático
previsto puede dejarse sentir más en unas regiones que en
otras.»
Ampliar información en:
Videorreportaje: CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO 1, 2, 3 Y 4.
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