El satélite Galaxy Evolution Explorer o
Explorador de Evolución Galáctico (GALEX) de la NASA celebra su
cuarto año en órbita terrestre. GALEX es una pequeña misión lanzada
en 2003 que trabaja en la investigación de la evolución estelar en
otras galaxias del Cosmos. Para ello emplea detectores muy
sensibles capaces de estudiar el cielo en luz ultravioleta,
especialmente las fuentes de emisión UV más débiles del cielo. Si
bien estaba previsto un tiempo de vida de este satélite de 30
meses, su misión ha sido extendida indefinidamente desde 2005,
efectuando un gran número de observaciones científicas, según
informa Astroenlazador.
omo motivo de celebración, la NASA ha mostrado una magnífica imagen de la galaxia espiral M81 que da buena muestra de la calidad de los datos obtenidos en esta misión. El estudio en el ulrevioleta de esta galaxia situada en la constelación de la Osa Mayor muestra la presencia de estrellas jóvenes, visibles en torno al núcleo amarillento central, constituyendo los brazos espirales.
«La imagen es espectacular. Cuando propusimos observar esta galaxia con el GALEX esperábamos apreciar cúmulos globulares, abiertos y estrellas jóvenes... y precisamente la imagen nos revela todo lo que queríamos ver.» -explica el Dr. John Huchra, perteneciente al Harvard Smithsonian Center for Astrophysics (Cambridge, Massachusetts, EEUU).
El objeto de tonalidad azul-blanquecina visible a la izquierda de M81 es una galaxia vecina denominada Holmberg IX, prácticamente invisible a ojo desnudo. Este objeto presenta, no obstante, un alto brillo en longitudes de onda ultravioletas, prueba de que en su seno están teniendo lugar procesos de formación de estrellas jóvenes. Por otra parte, existe también una región blancoazulada entre M81 y Holmberg IX, en la cual se están desencadenando brotes de formación estelar como consecuencia de la interacción entra ambas galaxias. Para los científicos que trabajan en la misión GALEX ha sido toda una sorpresa descubrir la actividad de Holmberg IX, por lo cual se pretende proseguir con la investigación de este tipo de cuerpos: «Algunos astrónomos sospechaban que Holmberg IX es el resultado de la interacción entre M81 y otra galaxia vecina, M82. De hecho, Holmberg IX es particularmente importante debido a que existen muchas galaxias similares en torno a la Vía Láctea. Entendiendo cuál es el origen de Holmberg IX podremos comprender cómo ha tenido lugar el desarrollo de otras pequeñas galaxias que rodean la nuestra.» -explica Huchra.
M81 y Holmberg IX se localizan aproximadamente a 12 millones de años-luz en dirección hacia la constelación de la Osa Mayor. Además de las observaciones del GALEX, Huchra y su equipo están realizando otros estudios de ambos cuerpos empleando el Telescopio Espacial Spitzer y el Hubble, ambos de la NASA. Combinando las imágenes y los datos obtenidos con todos estos observatorios orbitales será posible entender cómo tuvo lugar el desarrollo de M81 hasta ser la galaxia espiral que observamos hoy.
La fotografía de M81 es una de las miles obtenidas en el transcurso de la misión de este satélite, que contiene detectores en longitudes de onda ultravioletas cuya finalidad es obtener datos con los que será posible entender la historia de la evolución estelar, abarcando el 80% del tiempo desde el presente hacia el Big Bang.
Más imágenes obtenidas por GALEX:
M81 y M82
Esta toma muestra las dos galaxias M81 y M82, situadas a 10 millones de años-luz en dirección hacia la constelación de la Osa Mayor. El estudio de estos cuerpos ha servido para revelar que la formación estelar en M81 tiene lugar en zonas muy distantes de su núcleo. En el caso de M82, los procesos de formación estelar son tan violentos que grandes masas de gas y polvo están siendo expulsadas en dirección perpendicular a su disco, que en la imagen observamos de perfil. Los astrónomos pensaban inicialmente que M82 era una galaxia activa, pero han visto que el flujo de materia se produce como consecuencia de la presencia de erupciones de supernova que ocurren en estrellas jóvenes.
NGC 247
Esta galaxia enana situada a 9 millones de años-luz fue fotografiada con el GALEX, observándose una región en la parte superior en la cual el déficit de gas produce un "vacío" en la formación de nuevas estrellas. Al fondo de la imagen, en la zona superior izquierda es visible una cadena de galaxias más distantes, localizadas a 247 y 355 millones de años-luz de la Vía Láctea. Su color azul intenso es un claro indicador de que en éstas últimas tiene lugar una gran actividad de formación de nuevas estrellas. Las estrellas rojas en el fondo de la imagen corresponden a estrellas de fondo de nuestra propia galaxia.
El cúmulo globular
M2
Esta imagen del cúmulo globular M2 situado en la constelación de Acuario y a unos 33 000 años-luz de distancia muestra uno de los objetos en los que existen las estrellas más antiguas conocidas. Estos astros se encuentran distribuidos en una esfera de aproximadamente 100 años-luz de diámetro.
La Galaxia de Andrómeda,
M31
La galaxia más distante observable a simple vista en el cielo es Messier 31, o la conocida Galaxia de Andrómeda. Es una de las más llamativas, observable con prismáticos y bastante fácil de localizar en el cielo nocturno. Esta imagen corresponde realmente a un mosaico de 10 tomas independientes obtenidas con el GALEX. Las regiones azules, alejadas del núcleo, corresponden a estrellas jóvenes de gran masa, mientras que las centrales, más anaranjadas, son mucho más antiguas que las situadas en los brazos espirales.
Además de la propia Galaxia de Andrómeda, dos de sus galaxias satélite son perfectamente visibles en la imagen: se trata de M32 (una elíptica enana) y NGC 205 (ó M110).
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