Dan con una teoría que parece explicar el origen y la naturaleza de los fósiles de Prototaxites.
n abril de 2007 NeoFronteras cubrió una noticia interesante que
en aquel momento tuvo cierto éxito (en aquella época no había
explotado esto de la web 2.0). La noticia trataba sobre una nueva
explicación para los fósiles de Prototaxites. Según esta
teoría, estos fósiles se corresponderían a setas gigantes de varios
metros de altura, que se elevaban sobre las primeras plantas en los
paisajes silúricos de hace 400 millones de años.
Pues bien, ahora proponen una nueva teoría que negaría la
naturaleza fúngica de estos fósiles y que los relacionaría con las
hepáticas.
Los fósiles de Prototaxites siempre han sido
controvertidos desde que fueron descritos por primera vez en 1859.
Se asemejan a troncos de árboles, pero son de una época anterior a
la existencia de cualquier tipo de árbol. El análisis isotópico
sugiere que se trata de hongos, pero la estructura de tejidos que
muestran no se parece a la de los hongos. Algunos análisis
bioquímicos indican que se asemejarían a las plantas, pero hay
pruebas de que eran heterótrofos, algo poco común en plantas. Todas
estas contracciones hacen que sea muy difícil identificar la
naturaleza de los seres que produjeron estos fósiles. Se ha
propuesto que eran algas gigantes, hongos o líquenes.
Ahora Linda Graham y sus colaboradores creen haber resulto el
misterio, y muestran sus pruebas en un artículo en American Journal
of Botany. Según ellos se trataría de mantos de hepáticas
enrollados sobre sí mismos por efecto de la gravedad.
Los Prototaxites se dieron durante el Silúrico y Devónico
hace entre 420 y 370 millones de años. Tienen una anatomía tubular
sin ramas. Un corte transversal revela una estructura de anillos
similar a la que se puede encontrar en los troncos de árboles
actuales. Su tamaño varía, pero pueden llegar a tener una longitud
de 8,8 metros y un diámetro de 1,37 m. Este tamaño haría de
Prototaxites el organismo más grande de los periodos Silúrico y
Devónico.
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Graham y sus colaboradores hipotetizan que estos fósiles
estarían compuestos de mantos o tapetes enrollados por la acción
del viento, del agua o de la gravedad y formados por restos
parcialmente degradados de diversos organismos, principalmente
hepáticas, pero también cianobacterias y hongos. Como esto recuerda
vagamente a los tapetes o mantos producidos por las modernas
hepáticas del género Marchantia, los autores del trabajo estudiaron
esta hepática bajo la perspectiva del ambiente volcánico y cálido
del Devónico y compararon los resultados con fósiles de
Prototaxites, en especial un corte laminar realizado en
1954 por Chester A. Arnold.
El estudio estructural comparativo (merece la pena echar un vistazo
a las fotos del artículo original que temporalmente permanecerá en
abierto) muestra que Prototaxites y la hepática moderna
Marchantia tiene una estructura externa, una anatomía
interna y un sistema nutricional similares.
A pesar de que las condiciones bajo las que se encuentran los seres
en esas condiciones de descomposición y desecación, algunos tejidos
de M. polymorpha sobreviven a la degradación y cuando uno
de estos tapetes se enrolla forma estructuras con la apariencia de
círculos concéntricos. Las hifas de hongo asociadas a las hepáticas
sobreviven a este proceso, lo que sugiere que los tubos ramificados
encontrados en los fósiles serían hifas de hongo. Mientras que los
tubos finos de los fósiles se corresponderían a filamentos de
cianobacterias que los investigadores han encontrado también en las
estructuras formadas por M. polymorpha.
Graham y sus colaboradores han encontrado que el crecimiento de M.
polymorpha era 13 veces superior en un medio rico en glucosa que
sin ella. Los análisis isotópicos indican que menos del 20% del
carbono de las hepáticas crecidas en glucosa viene de la atmósfera.
La cantidad de isótopos estables de carbono en M.
polymorpha crecida con distintas cantidades de cianobacterias
reproduce la gama medida en los fósiles de Prototaxites.
Por tanto, la presencia de glucosa y de cianobacterias en mayor o
menor medida explicaría la relación isotópica de carbono encontrada
en los fósiles de Prototaxites.
En resumidas cuentas, el estudio explicaría tanto la estructura
anatómica de Prototaxites como su relación isotópica
resolviendo un misterio ya antiguo. Quizás un tapete enrollado de
hepáticas sea menos espectacular que una seta de 8 metros de
altura, pero nos habla mejor de cómo era el mundo en esa época.
Según este resultado las hepáticas serían un componente muy
importante en los ecosistemas del Devónico. Es increíble que
todavía estas plantas estén entre nosotros.
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