Esta es la historia de una mariposa, que en su etapa de oruga, consigue que se le trate como a una reina. Comienza con una mariposa hembra de una determinada especie (Maculinea rebeli) que pone un huevo sobre la flor de una planta. Una vez que el huevo eclosiona la oruga comienza su vida alimentándose de determinadas partes de la flor.
Jeremy Thomas, de la Universidad de Oxford, ha demostrado
precisamente que el engaño final se produce gracias a la
utilización de sonidos por parte de la oruga que imitan los que
produce la reina de las hormigas de esta especie.
La idea le vino a este investigador cuando hace 15 años trataba de
grabar la estridulación (sonido que producen algunos insectos al
frotar ciertas partes de sus cuerpos con otras) entre las hormigas
obreras y estas orugas, notando similitudes con la llamada de la
reina de las hormigas de ciertas especies. Se dio cuenta de que
estas señales sonoras podrían explicar sus observaciones de que
algunas veces las hormigas obreras trataban a estas orugas como si
fuesen reinas, quizás debido que las emisiones químicas y
comportamiento que imitaban los de la reina.
Sin embargo, esto fue una década antes de que los equipos de sonido
fueran lo suficientemente sofisticados como para probar o refutar
la teoría. Consiguió demostrar esta idea más tarde, cuando
reprodujo sobre las obreras de un hormiguero el sonido pregrabado
de una oruga supuestamente imitando a la reina. Las obreras
permanecieron en guardia durante horas: quietas, con sus antenas en
alto y sus mandíbulas abiertas. Si alguno se acercaba sería
atacado. Es decir, el sonido hace que las obreras protejan y cuiden
a la oruga porque creen que ésta es su reina.
Esto fue posible gracias a la miniaturización electrónica,
especialmente de micrófonos y altavoces a la escala de las
hormigas, que permiten grabar y reproducir los sonidos de todos los
personajes de esta historia (escuchar enlaces).
Se ha descubierto recientemente que dentro del hormiguero
diferentes miembros de la sociedad producen diferentes sonidos, y
que los demás reaccionan de distinta manera al oírlos. Así por
ejemplo, la reina de cada especie producen diferentes sonidos. Algo
que se puede comprobar al reproducirlos con un equipo de sonido y
comprobar que las hormigas obreras reaccionan de distinta manera
cuando oyen el sonido de la reina de su especie. Esto explicaría el
fracaso de la oruga cuando da con el hormiguero de la especie
equivocada, pues en este caso no sabe imitar a reina local de esa
otra especie y muere.
Es curiosa la comparación entre el sonido producido por la reina de
las hormigas y el producido por su imitadora, pues suenan distintos
al oído humano. Pero el "oído" de las hormigas es muy
distinto y su percepción de la realidad sonora también. Detectan el
sonido a través de sus patas y no como lo hacemos nosotros. El
sonido tiene muchas componentes, pero las hormigas sólo se fijan en
ciertas partes de él. Reaccionan, por ejemplo, a la frecuencia
dominante, o a la frecuencia de repetición del pulso sonoro. Según
una analogía que utiliza Thomas, es como tener varios instrumentos
musicales distintos como un violín, una tuba y un trombón tocando
el mismo tono, las hormigas sólo reconocerían un tono en concreto.
Como las hormigas sólo reaccionan a estas partes del sonido, a la
oruga le basta con imitar sólo esas componentes, mientras que las
demás pueden ser distintas.
Pero si la especie es la adecuada el engaño llega a ser total. Una
vez reconocida la invasora como una reina las obreras la
transportan a una cámara especial y allí la alimentan.
La oruga puede además adaptarse a las circunstancias. Si hay muchos
recursos no necesita imitar muy bien a la reina para conseguir que
la alimenten. Pero en épocas de escasez se esmera mucho más en la
imitación, consiguiendo ventaja alimenticia incluso a costa de las
larvas de las hormigas. Y no sólo respecto a la comida que
comparten, sino a que las hormigas llegan a alimentar a la oruga
con sus propias larvas y pupas. Esto se explica porque las
hormigas, en épocas de mucho hambre y estrés, tienen la política de
comerse a sus propias crías por el bien de la colonia.
Las hormigas alimentan a la oruga durante dos años hasta que la
oruga es 100 veces más grande que una hormiga. Entonces la oruga se
transforma en crisálida, e incluso en esa fase sigue engañando a
las hormigas con señales acústicas. Finalmente del hormiguero
emerge una mariposa adulta que sube hasta una planta desde donde
emprende el vuelo por primera vez como una mariposa más.
Aquí empieza un nuevo ciclo y termina nuestra historia, pero no sin
antes recordar que las especies biológicas están interrelacionadas
y que la desaparición de una especie puede significar la
desaparición de otras. Maculinea rebeli es una pequeña
maravilla de la evolución y una especie en peligro de extinción. Es
necesaria la comprensión de todo este mecanismo de engaño y
explotación, cruel a nuestros ojos, si queremos que no desaparezca
para siempre. Ojalá no lo haga; algunos, que de pequeños atrapamos
con el típico cazamariposas casero algún ejemplar de este
lepidóptero bajo los rayos inmisericordes del sol de verano,
echaríamos de menos el vibrante color azul metalizado, casi
eléctrico, de sus alas y los enigmáticos lunares de su envés. Era
una deliciosa aventura observarlas a través de la lente de un
microscopio de juguete, toda una inmersión en un increíble,
profundo y desconocido microcosmos. No debemos de privar de este
goce a los niños del futuro, y mucho menos ahora que sabemos cómo
es su compleja y sorprendente vida.
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Aplaudo el comentario final. Que interesante articulo
Felicidades y gracias!
interesante... voy a intentar a comer flores, meterme en un ormiguero y acer ruidos con mis partes
A ver si das con la especie adecuada, si no llevate alguna pomada, jaja
ME GUSTARIA QUE MOSTRARAN SONIDOS DE ORUGA
ME GUSTARIA QUE MOSTRARAN SONIDOS DE ORUGA
ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh