El proyecto ESMO (European Student Moon Orbiter) no sólo tiene todas las bendiciones de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), sino que también cuenta con todos los ingredientes necesarios como para convertirse en un éxito en la conquista del espacio.
Aún no hemos decidido si el satélite debe tener propulsión
química o eléctrica, e incluso estamos dudando si los materiales
deben ser de aluminio o de fibra de carbono», explican los seis
estudiantes españoles que trabajan en ultimar el satélite
ESMO.
«¿La forma?..., pues es probable que se asemeje a un cubo, pero aún
no se ha dicho la última palabra sobre este asunto porque depende
de otras muchas variables que todavía se investigan por parte de
los otros estudiantes que participan en el resto de los paquetes de
trabajo del mismo proyecto».
La ESA supervisa todos y cada uno de los pasos que van dando los diferentes equipos de jóvenes investigadores, con el fin de que esta «aventura estudiantil» se convierta en todo un éxito sin precedentes, sobre todo por los noveles protagonistas del proyecto.
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