La gente en general tiene una idea equivocada de lo que es la ciencia. Creen que un genio solitario metido en algún oscuro laboratorio da con la cura contra el cáncer o cualquier otra cosa de un día para otro. De este modo, súbitamente, la humanidad se beneficia instantáneamente del descubrimiento sea culturalmente o por sus aplicaciones.
La técnica de velocidad radial permite calcular masas
planetarias con facilidad, pero no tamaños; mientras que la técnica
de tránsito permite calcular bien tamaños, pero no masas.
La estrella enana roja, denominada GJ 667C, forma parte de un
sistema triple. Las otras dos estrellas, GJ 667AB son estrellas
naranjas de clase espectral K. El análisis espectral de las
estrellas permite medir su abundancia en elementos pesados. Así, se
ha descubierto que tienen sólo un 25% de la cantidad de elementos
pesados (hierro, carbono, silicio, etc) que tiene el Sol. Esos
elementos pesados son los necesarios para que se formen planetas de
tipo rocoso y se creía que una baja abundancia de esos elementos
condicionaría negativamente la formación de este tipo de planetas.
Por tanto, este descubrimiento ha sido una sorpresa.
El descubrimiento de este planeta eleva aún más la cantidad de
posibles planetas rocosos habitables de nuestra galaxia, según los
investigadores implicados. Desde el punto de vista estadístico el
haber encontrado algo así y tan cerca significa que necesariamente
hay muchos planetas de este estilo.
El nuevo exoplaneta recibe un 90% de la luz que recibe la Tierra,
pero como la mayoría es infrarroja es absorbida mejor por el
planeta. Al final la cantidad de energía retenida es la misma que
en la Tierra. Los investigadores implicados opinan que este planeta
es el mejor candidato hasta el momento para albergar vida en él. La
próxima generación de telescopios permitirá realizar espectros de
la atmósfera de este planeta y saber si hay vida.
El problema de las supertierras es que no hay ninguna en nuestro
sistema solar y no tenemos ni idea de cómo puede ser su geología,
su clima o su capacidad para albergar vida.
Antes de descubrir este planeta ya se conocía la existencia de otra
supertierra en el mismo sistema (GJ 667Cb) con un periodo orbital
de 7,2 días, es decir, demasiado cerca de la estrella como para que
pueda haber vida sobre su superficie. Además hay datos que indican
la posible existencia en el sistema de un planeta gaseoso gigante y
otra supertierra adicional con un periodo de 75 días. Aunque se
necesitarán más observaciones para confirmarlos.
Ahora sólo queda que se pueda visualizar este planeta (quizás con
el james Webb) y se pueda tomar un espectro de su atmósfera.
La Carnegie Institution for Science es una organización privada sin
ánimo de lucro con sede en Washington, D.C. Es notable que existan
organizaciones de este estilo dedicadas a financiar la ciencia
básica.
Uno de estos días, semanas o meses se anunciará un exoplaneta con
un tamaño casi igual al terrestre en la zona habitable. En unos
años habrá tecnología para obtener espectros de posibles planetas
que puedan contener vida. Y quizás más tarde se anuncie el primer
planeta habitado, aunque sea por bacterias. Habrá sido un largo
camino tachonado de mucho trabajo, observaciones, tecnología y
resultados. Somos afortunados por la época que nos ha tocado vivir
y poder verlo.
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22 años luz, puff.
Antes de llegar, morimos..
Pues oajala te mueras, pesimista
Intenta llegar tu, anormal..