Un proyecto que se pondrá en marcha en 2007 y que aúna a ingenieros de la Texas Tech University y de General Electric permitirá que, en unos años, la electricidad producida por los aerogeneradores o turbinas eólicas se emplee para procesos de desalinización del agua. La unión de dos sistemas sostenibles para la producción de electricidad y agua permitirá reducir costes tanto económicos como energéticos, así como cubrir la demanda de agua en áreas locales especialmente áridas. La primera planta se instalará en la ciudad tejana de Seminole, en la que suministrará agua a una población de unas 10.000 personas. Por Marta Morales de Tendencias Científicas.
tilizar la energía que genera el
viento para producir agua limpia y potable es lo que pretende un
equipo de ingenieros de la Texas Tech University (Estados Unidos)
que trabaja en colaboración con especialistas de la multinacional
General Electric (GE).
Según informa GE en un comunicado, GE Global Research, organización
central de investigación de General Electric, se ha asociado con
dicha universidad para desarrollar sistemas accesibles de
desalinización del agua que incrementen la calidad del agua limpia
tanto en las áreas más secas de Estados Unidos como en otras zonas
del mundo.
Para ello, se pretenden integrar diversos sistemas de energías
renovables, como los aerogeneradores (generadores de electricidad
activados por la acción del viento), y los sistemas de los procesos
de desalinización del agua.
Según se explica en este artículo, la unión de ambas tecnologías
permitirá reducir significativamente el coste de fabricación de
nuevos sistemas de producción de agua limpia, así como el coste
energético derivado de la desalinización.
Aprovechar doblemente el viento
La energía eólica se transforma en energía en los aerogeneradores a
través de un sistema mecánico de engranajes. El viento hace girar
un alternador en estos sistemas, y éste convierte la energía
mecánica rotacional en energía eléctrica.
Aprovechar parte de la energía eléctrica de estas turbinas para
suministrar electricidad a las plantas desalinizadoras de agua
permitirá que las regiones privadas de agua puedan obtenerla de una
forma sostenible.
No es una tarea sencilla por una razón: el proceso de
desalinización que pretende alimentarse por este procedimiento,
conocido como osmosis inversa, funciona mejor si la energía que le
llega lo hace a un ritmo estable y continuo.
El viento ofrece una fuente de electricidad variable, por lo que la
tecnología a desarrollar deberá conseguir que la planta de
desalinización funcione de la manera más estable posible, almacenar
una parte de la energía sobrante de determinados intervalos, y
vender una parte del excedente a la red general de suministro
eléctrico.
Los aerogeneradores deberán así alimentar los llamados procesos de
osmosis inversa, que utilizan una membrana semipermeable para
separar y quitar los sólidos disueltos, los compuestos orgánicos,
las bacterias, virus y otras impurezas presentes en el agua.
Estos procesos reciben este nombre porque se requiere de una
presión para forzar el paso del agua a través de la membrana,
dejando así atrás las impurezas. La permeabilidad de dicha membrana
es tal que hace que prácticamente todas las impurezas (entre un 95
y 99% de ellas) queden impregnadas en ella, dejando el agua
limpia.
La energía necesaria para la osmosis inversa es considerable porque
se requiere electricidad para bombear el agua salada al interior
del sistema, mantener su presión contra la membrana y, finalmente,
bombear el agua limpia resultante hacia los sistemas de
distribución.
Suministro de agua a 10.000 personas
La Texas Tech University espera que en unos años se haya fabricado
un generador de una potencia de 1,5 megavatios que alimentará a una
planta desalinizadora capaz de suministrar agua a la ciudad de
Seminole, en Texas, con 10.000 residentes.
El aerogenerador suministrará energía a una unidad de osmosis
inversa, que producirá alrededor de 1.500 metros cúbicos de agua
limpia cada hora a partir de agua salada. GE espera que la
investigación dé lugar a un producto comercial capaz de satisfacer
las demandas de agua limpia a nivel local.
El proyecto se pondrá en marcha a pincipios de 2007, con un modelo
a escala menor de prueba. Será con un aerogenerador de la Texas
Tech con una turbina que produce cinco kilowatios de energía.
El objetivo principal, según los directores del proyecto Andy Swift
Minesh Shah, es abaratar los costes para que éstos puedan ser
razonables. Por esa razón, se intentan integrar dos sistemas
diversos y sostenibles. Los excedentes de energía producida por los
aerogeneradores pueden o bien venderse a la red general de
suministro eléctrico, o bien derivarse a la unidad de osmosis
inversa para la producción de agua limpia.
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Esta noticia no es inovadora, este sistema ya esta siendo explotado por una planta desalinizadora por osmosis inversas en canarias con la ayuda de aerogeneradores de la marca Gamesa, parece que si esto se hace en España no es inovador pero si lo realizan Americanos parece tomar un gran interes.
Una empresa murciana (MTorres S.A) también lleva varios años investigando para crear un sistema formado por un aerogenerador colocado sobre una plataforma flotante que se coloca enmedio del mar. Una de las grandes ventajas, aparte de aprovechar la energia del viento para realizar la ósmosis inversa, es la de que los residuos que producen estas plantas (salmuera) se suelta en zonas de profundidad mayor con lo que el impacto ambiental es menor.
jodidos americanos, se quieren llevar el merito de otros¡¡¡