El telescopio espacial Hubble ha capturado una bella imagen de NGC 7049, una misteriosa galaxia a mitad de camino entre ser una galaxia espiral o una elíptica. Esta galaxia está en la constelación de Indus y a unos 100 millones de años de luz de nosotros. Es la más brillante de su cúmulo de galaxias, uno del tipo BCG. Los cúmulos de galaxias de este tipo son muy brillantes, son de los más viejos y contienen galaxias masivas.
Recordemos una vez más que las constelaciones son meros
productos culturales y por tanto no universales. Son regiones de la
bóveda celeste que agrupan ciertas estrellas que no están
relacionadas unas con otras ni ligadas físicamente, salvo por su
cercanía bajo nuestra perspectiva desde la Tierra. Todas las
estrellas que vemos en una constelación pertenecen a nuestra
galaxia. Los astrónomos heredaron este sistema cultural de
constelaciones de la cultura occidental y lo usaron para
cartografiar los cielos. Cuando decimos que una galaxia está en una
determinada constelación en realidad se asume que dicha galaxia
está en la misma dirección que esa región bidimensional del cielo,
pero infinitamente más lejos que las estrellas que vemos.
Esta imagen (u otras similares de otras galaxias) nos hace
sobrecogernos de admiración por las inmensas y bellas estructuras
que habitan el Universo, y de pavor por las escalas de espacio y
tiempo implicadas. Alrededor de muchas de los cientos de miles de
millones de estrellas repartidas en sus 150.000 años luz de anchura
probablemente habrá planetas y algunos de ellos quizás contengan
vida.
Vemos a esta galaxia tal y como era hace 100 millones de años.
Probablemente esas gráciles nubes de polvo que se aprecian en esta
imagen ya sean diferentes y habrán dado lugar a nuevas estrellas y
sistemas planetarios. Podemos incluso especular sobre las
civilizaciones desaparecidas en ese lapso de tiempo, quizás también
víctimas de su propia estupidez.
Esta galaxia y sus posibles mundos nunca nos serán accesibles.
Gracias a los potentes ojos que colocamos en el cielo podremos
estudiarla y saber la historia de los procesos físicos en la
evolución galáctica que la conformaron, o las estructuras que la
definen, pero nunca podremos visitarla. Como en otros campos del
conocimiento, o de la vida, su belleza nos es mostrada pero
permanecerá inaccesible para siempre.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Buena noticia en este Año Internacional de la Astronomía. Las galaxias a medida que "envejecen", se transforman en espirales como es el caso de nuestra Via Lactea y nuestra vecina Andrómeda a dos millones de años luz.
hola tontos