Frente a la amenaza del cambio climático y ecológico muchas personas usan el mecanismo mental de defensa de creer que nunca se producirá, que ya encontraremos una solución antes de que llegue el problema. Se olvidan (además de que el problema ya está aquí) que el ser humano ya ha cometido errores de ese estilo que han llevado a la extinción de civilizaciones como los indicios del cañón del Chaco, los habitantes de la isla de Pascua, los mayas, los vikingos de Groenlandia, etc. Muchas otras civilizaciones o países (Islandia, Ruanda, Haití, etc) también lo han pasado muy mal, aunque también hubo otras que supieron vivir con el entorno.
Pero, ¿cómo puede una población humana relativamente tan pequeña crear tal desastre de extinción? Según el primer estudio del que vamos a hablar se debió a una "cascada trófica". Estos animales cayeron víctimas de este fenómeno cuando en su ecosistema se introdujo un depredador que antes no estaba allí: el ser humano. Es el mismo tipo de fenómeno que los científicos sostienen que está pasando en la actualidad a nivel global con otros animales, como los lobos, pumas, tiburones, etc.
Según este estudio, por tanto, el origen de la extinción no fue la
pérdida de algún animal clave en el ecosistema, o la caza intensiva
llevada a cabo por el ser humano, sino la adición de un depredador
nuevo hace 15.000 años: el ser humano cazador. El estudio, dirigido
por William Ripple de Oregon State University, se publica en
BioScience.
El ser humano de la época competía contra otros depredadores como
el tigre de dientes de sable por las mismas presas. Esto introdujo
un desequilibrio en la balanza ecológica. De golpe, un equilibrio
que se había mantenido durante miles de años fue roto y dos tercios
de los grandes animales de Norteamérica desaparecieron para siempre
en relativamente poco tiempo.
Según Ripple y sus colaboradores, la extinción no se debió a una
caza masiva de los animales hasta su extinción, como otras teorías
sugieren, sino que la caza disparó un mecanismo que alteró el
ecosistema de tal modo que se produjo finalmente la extinción.
En el Pleistoceno tardío los depredadores dominaban América del
Norte en un precario equilibrio con otros animales, como mamuts,
mastodontes, perezosos gigantes, camellos, caballos y varias
especies de bisontes. Para avalar su tesis, estos investigadores
mencionan estudios previos en los que se aportan pruebas de que no
había problemas de falta de comida o presas entre hace 15.000 y
10.000 años. Muy al contrario, parece que las poblaciones de
herbívoros crecían muy bien, pero rápidamente se redujo según
aumentaba la población de los depredadores: leones, lobos y dos
especies de felinos de dientes de sable. Había mucha comida para
los herbívoros, el sistema estaba en equilibrio, pero estaba
dominado por los depredadores. Cuando los humanos aparecieron en
escena añadieron una nueva competitividad contra los carnívoros por
las mismas presas.
Además, los humanos eran omnívoros y podían comer plantas si era
necesario. Poseían además el fuego, vivían en grupos y tenían armas
para defenderse de la depredación. Según este grupo de
investigadores, todo esto disparó una secuencia de colapso no sólo
sobre los herbívoros, sino también sobre los depredadores.
Por tanto, la fuerza que dirigió la extinción no fue el ser humano,
éste sólo fue el responsable de disparar el proceso de extinción.
Después de esto los depredadores, desesperados por la falta de
comida, empujaron a las pocas presas disponibles hasta la extinción
y después ellos también desaparecieron .
En sitios como el Parque de Yellowstone se ha podido observar este
fenómeno de extinción en cascada en años recientes. Este fenómeno
se ha producido debido a la eliminación o introducción de una sola
especie depredadora. Con la eliminación de los lobos de Yellowstone
el número de cérvidos se disparó, produciéndose la reducción de los
bosques, y esto afectó a todo tipo de animales como castores,
peces, pájaros, etc. Con la reintroducción de los lobos se está
consiguiendo invertir el proceso.
Un fenómeno similar de cascada trófica disparado por el ser humano
en tiempos recientes se está dando en Alaska. La caza de renos por
parte de los humanos ha hecho que los lobos depreden sobre las
ovejas, al carecer de presas naturales, y como resultando se ha
dado una disminución de lobos, renos y ovejas.
La pérdida de especies durante el Pleistoceno fue notable. El 80%
de las 51 especies de grandes herbívoros se extinguieron, así como
el 60% de los carnívoros.
Los estudios sobre los colmillos de mamut evidencian que crecían
adecuadamente debido a una abundancia de comida, así que no hubo un
cambio climático de disminuyera el suministro de alimentos. Parece
ser que la abundancia de depredadores mantuvo la población de
herbívoros baja. Precisamente el estudio de los dientes de los
depredadores revela, sin embargo, que no disponían de un suministro
de presas adecuado.
Las cascadas tróficas iniciadas por los humanos han quedado
demostradas ampliamente. Comenzó en Norteamérica hace 15.000 años,
pero continúan hoy en día con la eliminación de lobos, pumas y todo
tipo de depredadores en todo el mundo. La caza de ballenas hizo que
las orcas tuvieran que cazar otras presas como nutrias y leones
marinos y el declive de éstas ha hecho que explote la población de
erizos de mar y colapsen los bosques submarinos de kelp. Según los
autores del estudio los océanos terrestres son la última frontera
para el declive y extinción de megafauna. Los mismos mecanismos de
cascada trófica que el ser humano inició hace más de 10.000 años
los está poniendo en práctica en el mar.
El segundo estudio que vamos ver trata de lo que sucedió
precisamente tras la extinción de la megafauna: un cambio
climático. Si este punto se demuestra, el ser humano sería el
culpable del un pequeño cambio climático que se dio hace 10.000
años. Por tanto, no sería la primera vez que esta especie realiza
acciones que tienen como consecuencia el cambio del clima de este
planeta.
Antes de que se extinguieran los mamuts consumían retoños de
árboles y los propios árboles, como hacen los actuales elefantes
africanos. Su dieta incluía grandes cantidades de ramas y hojas.
Sus hábitos alimenticios mantenían grandes extensiones de la
superficie de Norteamérica sin bosques. En particular los mamuts
pastaban en las praderas de hierba de Beringia, que era el puente
que unía Siberia y Alaska hace 15.000 años. Una vez que los mamuts
desaparecieron se produjo una explosión de bosques nativos de
abedules (Betula).
Según Chris Doughty, del Carnegie Institution for Science en
Stanford (California), y sus colaboradores, la proliferación de los
bosques de abedules está conectada con la extinción de los
mamuts.
Empezaron analizando los registros de polen en los estratos del
suelo y lo compararon con el registro fósil de mamuts. Además
usaron los hábitos alimenticios de los elefantes para inferir el
efecto de los mamuts sobre los ecosistemas. Entonces usaron un
modelo climático para ver el efecto de los mamuts sobre las
praderas y el resultado de la proliferación de abedules y
calcularon el efecto sobre la temperatura global.
Según sugieren los resultados que publican en Geophysical Research
Letters, la desaparición de los mamuts hizo que los bosques de
abedul cubrieran un cuarto de la superficie antes cubierta por las
praderas de hierba. Las hojas de los árboles, al ser más oscuras
que la hierba, absorben más luz solar, e incluso en invierno los
troncos y ramas tienen el mismo efecto, produciéndose un aumento de
la temperatura. Estos investigadores calculan que la desaparición
de los mamuts contribuyó en un aumento de 0,1 grados centígrados la
temperatura global promedio. En Beringia el efecto fue de 0,2
grados.
Según Doughty tuvo que haber un gran impacto sobre la ecología
global y sobre la vegetación debido a la desaparición de estos
grandes herbívoros.
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todavia hay gente que cree en ese invento de al gore?? seguro los mayas usaban tantas computadoras, fabricas, autos que acabaron con su civilizacion
mientras haya gente con cerebro de changuito evolucionado van a seguir mentiras y mas mentiras, total la gente se traga la version oficial aplaudiendo como changuitos a papi ciencia
wajajajajjajjajaja, pues "Anónimo" gracias a "papi ciencia" tienes una esperanza de vida mayor que tus bisabuelos, tienes una mejor calidad de vida que la que ellos pudieron tener y tal vez ni soñaron, inclusive gracias a "papi ciencia" pudiste expresarte, piensa bien lo que dices y con respecto a los mayas quizá tengas algo de razón pero falta saber que rayos fue de ellos y lo que se busca es una verdad en la que puedas aplicar las cosas incasablemente y obtengas los mismos resultados o mejores.
Para Anonimo: Si tienes una mejor version, adelante, escribe tu version con fundmanetos y nosotros leemos, pero no vengas con argumentos estupidos. Gracias a "papi ciencia" puedes transportarte de un sitio para otro.