Un grupo de investigadores de la Universidad de Vanderbilt ha desarrollado la versión más pequeña del periscopio para poder ver de lado células y microorganismos.
on un microscopio corriente uno puede ver las células solamente desde arriba, pero no de lado, con el microscopio desarrollado por estos científicos se pueden ver células, no sólo desde arriba, sino a la vez también de lado, algo que lo biólogos casi nunca ven.
El nuevo dispositivo se basa en pozos piramidales espejados para
obtener las imágenes. Son indentaciones (cavidades) con forma
piramidal grabadas sobre silicio y cuya superficie interior se
recubre de oro o platino para así reflejar mejor la luz. Estas
indentaciones son microscópicas, más o menor del grosor de un
cabello humano, se pueden realizar en distintos tamaños y se
disponen en formación. En las observaciones de coloca la muestra
sobre este substrato de pozos y se observa con un microscopio
óptico corriente un objeto que haya caído encima de una de las
indentaciones. Al observar el resultado se pueden ver
simultáneamente varias imágenes del objeto desde distintas
perspectivas. La imagen obtenida es de alta resolución. De esta
manera se puede reconstruir la información 3D del objeto. El
sistema es además muy barato comparado con otras técnicas 3D.
Aunque este no es el primer microscopio basado en esta técnica es
el primero en aplicarlo a la obtención de imágenes 3D de
microorganismos.
Este grupo de investigadores ha usado este sistema de microscopia
para observar cómo nadan los protozoos o cómo se dividen las
células. Este método de observación parece ser particularmente
apropiado para observar procesos dinámicos en tres dimensiones,
incluso sucesos que ocurren dentro de las células. Lo han aplicado
con éxito al estudio del lugar de anclaje (centriolos) de los
microtúbulos durante la división celular o para calcular el volumen
de células individuales de levadura.
Tiene más ventajas. Un método popular para estudiar los procesos biológicos usa ingeniería genética para pegar ciertos genes que produzcan moléculas fluorescentes en diferentes partes de la célula, como receptores específicos. Cuando se ilumina las células así manipuladas con luz ultravioleta éstas emiten luz visible, pero la luz UV puede dañar las propias células que se observan. Con este nuevo sistema se puede reducir la cantidad de luz UV con la que se ilumina reduciendo así los daños potenciales.
También permite reducir el ruido óptico habitual en este tipo de
estudios y reducir por tanto señales espúreas, especialmente en
técnicas de fluorescencia o bioluminescencia.
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