José María Delgado García, cuyo trabajo sobre la sinapsis -el contacto funcional entre terminales de las células nerviosas- ha sido elegido por la revista "Science" como uno de los diez descubrimientos mundiales de 2006, opina que el investigador "muere en España, profesionalmente, muy joven".
elgado (Sevilla, 1945), catedrático de Fisiología e investigador principal del laboratorio de Neurociencias de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, señaló, en una entrevista con Efe, que la investigación adolece en España de trabas burocráticas y de una rigidez administrativa que la dificulta.
"Los investigadores mueren en España, científicamente, muy jóvenes, porque la burocracia y las dificultades administrativas les impiden trabajar en el laboratorio y les obligan a trabajar en tareas burocráticas, bien defendiéndose de la Administración o bien trabajando para ella", aseveró.
Destacó, además, que las técnicas de experimentación avanzan a una velocidad que hace "muy difícil" poder volver al laboratorio tras unos años fuera de él, dedicados a tareas de gestión.
Advirtió de que otro de los problemas de la ciencia en España es "el continuo cambio" de la legislación, así como de los modelos y criterios de gestión y selección de los investigadores y profesores.
"La ciencia tendría que estar al margen de los gobiernos, porque éstos se suceden demasiado rápido para la estabilidad que requiere la financiación de la ciencia, que debe de ser a largo plazo", aseveró.
Este investigador sevillano, que ha publicado unos doscientos artículos en revistas especializadas y ha dirigido más de 30 tesis doctorales y tesinas, lamenta la marginación de la investigación básica -la que busca el conocimiento- en beneficio de la aplicada, la que se centra en la utilidad del hallazgo científico.
Respecto a las expectativas despertadas por la investigación con células madre embrionarias recordó que la ciencia se basa "en afirmaciones -sujetas, además, a posible error- y en resultados, y no en presunciones".
"En ciencia no se deben de hacer afirmaciones muy preliminares; la ciencia se mueve mejor en el terreno de lo que se afirma que en el de lo que predice; el mago no explica cómo hace sus trucos, pero el científico tiene que demostrar el trabajo que publica", añadió.
Polémico e irónico en algunas de sus disquisiciones, Delgado García pide que el debate público se base en España "en el conocimiento, y no en quien grite más", aunque sea un ignorante.
Citó, en este sentido, la afirmación de la Conferencia Episcopal de que la homosexualidad es antinatural y una desviación de la conducta humana, "cuando cualquier etólogo -enfatizó- sabe que se da en varias especies animales y que el único invento humano es la castidad".
La excelencia del estudio sobre la sinapsis dirigido por Delgado García es que profundiza en el conocimiento de la relación entre este fenómeno celular y los procesos cerebrales de la memoria y del aprendizaje, así como las novedosas técnicas de electro-estimulación empleadas y que se ha realizado, por primera vez, en animales vivos y no in vitro.
Esta investigación abre perspectivas terapéuticas sobre enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson o el Alzheimer, de creciente interés social "porque la sociedad se ha interesado por el cerebro cuando ha descubierto que puede dejar de funcionar".
"El funcionamiento del cerebro se presta a la fantasía y mucho de lo que sabemos de él es por sus circunstancias; el cerebro produce el comportamiento; lo que uno hace, siente y piensa es fruto de la actividad cerebral, aunque por razones culturales o de otro tipo, ambas cuestiones se hayan separado", añadió.
Con todo, matizó que las emociones "no se pueden ver en el cerebro", sino en reacciones exteriores del ser vivo, y que "cuando uno piensa no lo hace en términos neuronales, sino con ideas".
Molesto con la creciente comparación entre cerebro y ordenador responde de forma contundente: "Un ordenador no se cabrea".
"Las máquinas -dijo- no tienen sentimientos ni emociones; sin embargo, los seres vivos están diseñados con un yo interior que define sus criterios, lo que les gusta y lo que no".
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