En un estudio de visualización del cerebro empleando resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), Eric Schumacher, profesor de psicología en el Instituto de Tecnología de Georgia, junto con colegas de la Universidad de Pittsburg y de la de California en Berkeley, monitorizaron la actividad de ciertas regiones cerebrales en sujetos mientras respondían a estímulos visuales.
os investigadores predijeron que
cuando dieran a los voluntarios una pista de que estaban próximos a
enfrentarse a una tarea difícil, sólo la corteza parietal superior,
conocida por su papel en la atención espacial, y la corteza
premotora, conocida por planear los movimientos, se activarían. Por
su parte, la corteza prefrontal, conocida por su papel en la toma
de decisiones, se activaría después de que el estímulo fuera
presentado. Pero estaban equivocados.
"Encontramos que todas estas regiones comenzaron a activarse
cuando los sujetos se preparaban para enfrentarse a las tareas,
incluso la región prefrontal, que es la que toma la decisión sobre
qué hacer", explica Schumacher. "La activación de la
región de toma de decisiones incluso antes de que el estímulo se
presente, parece permitir una más rápida respuesta".
Mientras eran examinados mediante MRI, a los voluntarios se les
mostró un disco sobre una pantalla y se les pidió que presionaran
un botón. Tenían que resolver dos tareas, una marcada como
"fácil", y la otra como "difícil". Durante la
tarea fácil, a los sujetos se les pidió que oprimieran un botón
usando los dedos de su mano izquierda si el disco aparecía en la
zona izquierda de la pantalla, y con los dedos de la mano derecha
si el disco aparecía en la derecha. La tarea "difícil"
rompía esa alineación "natural" ya que si el disco
aparecía a la derecha, debían oprimir el botón con los dedos de la
mano izquierda, y viceversa. Algunas veces, aparecía una pista
visual que les decía que iban a realizar la tarea fácil o la
difícil, pero no siempre aparecía este anuncio.
Cuando las tareas eran anunciadas de antemano, las tres regiones
del cerebro aumentaban su actividad. Cuando no, había menos
actividad.
¿Qué implica esto para nuestra vida cotidiana?
"Una situación análoga a la del experimento podría ser cuando
usted se halla conduciendo su vehículo y se acerca a una
intersección donde la luz verde está encendida desde hace algún
tiempo. Usted debe estar preparado por si la luz cambia a amarillo
y luego a rojo. Mi investigación sugiere que esta preparación para
el próximo cambio de luces y para dar una respuesta adecuada al
mismo, involucra a las mismas regiones del cerebro que intervienen
cuando usted pisa el freno al ver que la luz cambia a rojo o a
amarillo", explica Schumacher.
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